Cuando su marido murió, Licia Fertz sintió que su vida estaba acabada. Había dedicado la última década a acompañar la enfermedad del hombre con el que llevaba casada 64 años, y el desenlace la sumió en una profunda depresión; se sintió además una carga para su familia. Hasta que, por iniciativa de su sobrino y de la mano de su nieto, descubrió las redes sociales.

“Hola Instagram.¿Hay espacio para una mujer de 88 años?” fue su primer posteo en la cuenta @buongiornononna (Buenos días, abuela) y el puntapié de una carrera que la consagró, a los 93 años, como una modelo e influencer con más de 200 mil seguidores, y una de las 100 Mujeres de 2023 según la BBC, junto a Michelle Obama y Amal Clooney. Verdadera revelación, Licia se animó a posar desnuda para la tapa de la revista Rolling Stone, impactar con los looks más atrevidos, darse algunos “permitidos” y, sobre todo, a desafiar todos los prejuicios sobre la edad, las personas mayores y los estereotipos que suelen acompañarlas.

“Apenas sabía qué era Internet cuando me asomé a ese mundo. Quedarme en casa y comunicarme a través de la Web ha sido el mejor antidepresivo”, cuenta la mujer que chatea a diario con sus followers de 18 a más de 65 años de todo el mundo. Italiana y vecina de Viterbo dice que lo que busca es inspirar a las personas a quererse como son, y a perder el miedo a la vejez. Y no es que la haya tenido fácil: sufrió los horrores de la Segunda Guerra y antes de enterrar a su compañero de toda la vida ya había llorado la muerte de su hija de 28 años. Pero dice: “Mi legado más importante es gritarle al mundo que no hay tercera edad, sino tercera vida, y que puede ser extraordinaria”.