AMLO: El Jefe de la Marina se suma a la ofensiva del Gobierno mexicano contra el Poder Judicial |  Elecciones mexicanas 2021
Andrés Manuel López Obrador con el secretario de Marina, José Rafael Ojeda, en un acto.
Andrés Manuel López Obrador con el secretario de Marina, José Rafael Ojeda, en un acto.PEDRO PARDO / AFP

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha dado un paso más en su ofensiva contra el Poder Judicial este viernes. Así lo ha hecho el secretario de Marina, almirante José Rafael Ojeda Durán, jefe de Marina y uno de los máximos representantes del estamento militar. «Parece que tenemos al enemigo en el poder judicial», dijo durante la conferencia de prensa matutina del presidente. Durán se refería a la colaboración de la justicia en los operativos contra el narcotráfico en los puertos del Pacífico, lo que no resta gravedad a sus acusaciones. Por el contrario, sus palabras cruzan una nueva línea y se suman a la constante campaña del presidente para descalificar a los jueces y romper las reglas de la separación de poderes.

Al mencionar incautaciones de cargamentos de químicos destinados a la fabricación de metanfetamina y fentanilo, el Secretario de Marina se ha desviado de su misión de informar a la ciudadanía para evaluar la labor de los magistrados a cargo de las investigaciones. “Entender que esta es una situación que debe hacerse paso a paso y bien controlada y bien perseguida. Porque, si no, las ayudas, que no tenemos mucho, de jueces y ministerios públicos … Tenemos que cerrar bien el círculo porque, si no, se van ”, dijo Durán.

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Pero el ejército ha ido más lejos. “Hay muchos a principios de abril. «Lo que tiene que ver con la corrupción, creo que está permitido». Lo ha hecho, a menudo aprovechando las preguntas que se le plantean durante las conferencias de prensa. Este viernes, por ejemplo, tras las nuevas acusaciones realizadas por el Secretario de Marina, un interlocutor ha afirmado, al dirigirse al mandatario, que «no hay aplicación de justicia en Ensenada», en Baja California.

López Obrador lleva meses atacando al Poder Judicial y, desde la plataforma diaria de la mañanas, ha llegado a apuntar, con nombre y apellidos, a los jueces que se sienten incómodos. Por ejemplo, Juan Pablo Gómez Fierro, uno de los que ha aceptado los recursos que de momento han terminado con la suspensión de la reforma eléctrica y la ley de hidrocarburos. La desconfianza del presidente en la Corte Suprema de Justicia de la Nación es también el principal motivo que lo llevó a imponer, a través de la mayoría de Morena en el Congreso, la extensión del mandato del presidente del máximo órgano judicial de México, Arturo. Zaldívar, a quien considera «personas íntegras, rectas, honestas».

Detrás de esta maniobra, rodeada de críticas y dudas sobre su constitucionalidad, hay un proyecto político de ruptura con las últimas administraciones, que también se traduce en una guerra abierta con algunas instituciones, desde el Poder Judicial hasta las autoridades electorales. El argumento que utiliza el presidente para justificar su comportamiento en plena carrera por las elecciones del 6 de junio es la denuncia, que se arroga casi a diario, de supuestos actos de corrupción. Sin embargo, esta supuesta corrupción nunca afecta su formación y siempre se convierte en un pretexto para hacer campaña contra sus adversarios políticos.

Advirtió sobre esto al inicio de la prohibición electoral, a principios de abril. «Lo que tiene que ver con la corrupción, creo que está permitido». Lo ha hecho, a menudo basándose en las preguntas que se le plantearon durante las conferencias de prensa. Este viernes, por ejemplo, tras las nuevas acusaciones realizadas por el Secretario de Marina, un interlocutor ha afirmado, al dirigirse al mandatario, que «no hay aplicación de justicia en Ensenada», en Baja California.

La respuesta del presidente ha sido en clave electoral. “Les digo a los ciudadanos de Baja California que ahora tienen un arma muy poderosa en sus manos: su cédula de votante. Hay que usarlo, hay que usarlo ”, dijo. “El ciudadano tiene las riendas del poder en sus manos. Y ahora que dices Baja California y va a haber elecciones, bueno, vamos todos, pero en el país nadie se queda sin participar, todos a votar para tener buenas autoridades ”, agregó. En ese estado, como en otros o en la Cámara de Diputados, el partido gobernante Morena domina la intención de voto de cara a las elecciones federales y locales de junio.

Las declaraciones del almirante Ojeda Durán han hecho saltar todas las alarmas, una vez más, ya que en este caso se trata de un alto oficial militar. Sobre todo cuando el propio López Obrador no ha tenido reparos en reconocer públicamente que se está reuniendo con ministros de la Corte Suprema para defender sus reformas energéticas. Ya lo ha hecho y, ha asegurado, seguirá haciéndolo mientras descalifica su trabajo. «Aunque sostengo que mantienen una postura conservadora y contraria al proceso de transformación que se ha iniciado en el país, pero lo voy a hacer», dijo sin disimulo. Una iniciativa por decir lo menos arriesgada que ha sido calificada como un mecanismo de presión y un intento de interferir en su trabajo. Como ocurre con el Instituto Nacional Electoral o el Tribunal Electoral. En definitiva, el presidente ha dado una nueva señal de que, más allá de la separación de poderes, su principal objetivo es mantener su agenda política. Lo que sea necesario.

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