Hitos. Más que proyectos o ayudas. Así categoriza la Fundación Mutua Madrileña el apoyo que han realizado a lo largo de los 20 años de su existencia. Nació en 2003 con el fin principal de ayudar a la investigación médica en nuestro país, y luego amplió el radio de actuación a la acción social y atención a colectivos desfavorecidos, la difusión cultural y el fomento de la seguridad vial. En estos veinte años de historia han consolidado un amplio número de actividades e investigaciones. Hitos, como ellos dicen, que ya han tenido un impacto directo para muchos ciudadanos necesitados de ayuda. ABC ha hecho una selección de cuatro grandes proyectos que han salvado vidas, asegurado el futuro y mejorado la convivencia.

Primer trasplante de intestino en asistolia

Enma, la niña que nació dos veces

Emma nació dos veces: Una el 21 de abril de 2021 y otra un día de verano de 2022, tras recibir un nuevo intestino que le salvó la vida. Cuando su padre, Daniel Lafora, recibió una llamada con la oferta de ser los protagonistas del primer trasplante en asistolia del mundo, puso toda su confianza en el equipo médico del Hospital La Paz. «Fue un milagro. Ahora Emma come, baila, juega y se ríe como una niña más», explica Lafora.

El cirujano pediátrico que participó en la operación, Francisco Hernández, explica que fue todo un reto. «Luchábamos contra la incertidumbre, con el objetivo de desmontar el falso paradigma que afirmaba que no se podía hacer el trasplante en asistolia al considerarse que no sería válido dadas las características especiales de este órgano». Sin embargo, si no hubiera sido gracias a la intervención, la lista de espera de más de un año podría haber complicar el futuro de Emma.

La unidad de Hernández recibió un programa clínico de donación pediátrica en asistolia controlada con el uso de una bomba de perfusión normotérmica, crucial para extraer el órgano del donante en óptimas condiciones. Desde entonces, se han realizado dos intervenciones más con este método a niños que necesitaban de un intestino nuevo. «Nosotros vivimos desde el agradecimiento a todo el equipo sanitario de La Paz. Nos salvaron la vida a los tres», añade Lafora, a la vez que el cirujano explica que «ayudas como esta permiten dar vida donde solo había incógnitas».

Autobús para jóvenes de la Cañada Real

Una ruta para asegurar el talento

Al cumplir los 16 años y acabar la educación obligatoria, los jóvenes de la Cañada Real se quedan aislados. Ya no pueden acceder a la ruta escolar y no hay transporte público que conecte la barriada con la ciudad. Hasta hace tres años, tenían que recorrer varios kilómetros a pie hasta el metro más cercano, frente a la lluvia, oscuridad y frío, si querían continuar sus estudios. Por suerte, dice Said Zinouni, esta realidad «ya ha acabado».

En septiembre de 2020 se puso en marcha un autobús lanzadera para que pudieran trasladarse desde la Cañada Real a la estación de Sierra de Guadalupe, en Vallecas. «Nos ha permitido luchar por nuestro futuro, aquí hay muchos chicos con talento que no pueden quedarse encerrados en el barrio», explica Zinouni, quien a sus 23 años coordina el autobús a la vez que continúa su grado de mecánica. «Es una responsabilidad, pero también un pasatiempo. Hacemos piña y nos ayudamos entre nosotros», comenta. Hasta el momento, 65 chicos utilizan diariamente este transporte para ir a estudiar Bachillerato, como distintas FP e incluso grados universitarios.

Imagen principal - Arriba, el equipo de Francisco Moniche, en el Hospital Virgen del Rocío, analizan datos de un paciente. Debajo, a la izquierda, los talleres contra el 'bullying' de la Fundación Anar han llegado a más de 200 centros educativos. A la derecha, el bus que permite a los jóvenes de la Cañada Real continuar con sus estudios tras acabar la ESO.
Imagen secundaria 1 - Arriba, el equipo de Francisco Moniche, en el Hospital Virgen del Rocío, analizan datos de un paciente. Debajo, a la izquierda, los talleres contra el 'bullying' de la Fundación Anar han llegado a más de 200 centros educativos. A la derecha, el bus que permite a los jóvenes de la Cañada Real continuar con sus estudios tras acabar la ESO.
Imagen secundaria 2 - Arriba, el equipo de Francisco Moniche, en el Hospital Virgen del Rocío, analizan datos de un paciente. Debajo, a la izquierda, los talleres contra el 'bullying' de la Fundación Anar han llegado a más de 200 centros educativos. A la derecha, el bus que permite a los jóvenes de la Cañada Real continuar con sus estudios tras acabar la ESO.
Proyectos que salvan vidas
Arriba, el equipo de Francisco Moniche, en el Hospital Virgen del Rocío, analizan datos de un paciente. Debajo, a la izquierda, los talleres contra el ‘bullying’ de la Fundación Anar han llegado a más de 200 centros educativos. A la derecha, el bus que permite a los jóvenes de la Cañada Real continuar con sus estudios tras acabar la ESO.
ABC

Autotrasplante de células tras sufrir un infarto cerebral

Volver de un ictus sin consecuencias

Tras un infarto cerebral, existe una zona dañada que ya no se recupera. Se queda completamente muerta, y si no se trata a tiempo las secuelas son para toda la vida. En la carrera para buscar soluciones, el Hospital Universitario Virgen del Rocío comenzó en 2016 a poner a prueba una técnica de autotrasplante de células madre para que reducir las secuelas de un ictus. «El objetivo del tratamiento es ayudar al tejido que está alrededor de la zona infartada para asumir las tareas de la zona dañada y para que el cerebro pueda seguir funcionando», explica el doctor Francisco Moniche.

Por sus manos han pasado más de 80 pacientes que recibieron esta terapia en la primera semana tras el infarto, con resultados sorprendentes. Mejoraba la parálisis facial, recuperaban la fuerza en brazos y piernas o el habla en aquéllos que solo se podían comunicar con monosílabos tras el accidente cerebrovascular.

El procedimiento consiste en utilizar células madre de la médula ósea del paciente, que se extraen de la cadera, procesarlas en el laboratorio y luego ponerlas en la zona cerebral anulada por el infarto. «No duele, se hace con anestesia local y, además, se suele hacer en el lado del cuerpo afectado por la parálisis del ictus, que tiene menos sensibilidad», apunta el Moniche, quien se enorgullece de la oportunidad de liderar una investigación pionera en Europa para la asistencia del ictus.

Línea contra el acoso escolar

Un «salvadidas» para el bullying

Comprometidos contra el acoso escolar, a finales de 2015, la Fundación Mutua Madrileña junto con ANAR desarrollaron una línea de acción social específica dirigida contra este mal en las escuelas a través de acciones de concienciación del alumnado. Cada año, acuden a 200 centros educativos para impartir talleres a estudiantes, donde psicólogos enseñan a los alumnos a identificar conductas de malos tratos entre iguales y les ofrecen alternativas que favorecen la convivencia.

«Les hacemos ver que actuar en caliente cuando tienen un conflicto con un compañero, sobre todo cuando se trata de ciberacoso, es un error», explica la psicóloga Graciela Sánchez, que añade que cuando los niños lo entienden, «les resulta mucho más fácil pedir ayuda. Es su salvavidas».

Los talleres han conseguido que el teléfono de ANAR eche humo las 24 horas del día: «Las peticiones por parte de los centros escolares van en aumento, incluso muchos piden repetir para trabajar con nuevos alumnos».