Ayuso lidera el frente del PP con las más duras críticas a la "injusta" gestión de Sánchez |  España
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, saluda a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, este viernes en Salamanca.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, saluda a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, este viernes en Salamanca.JUANJO MARTIN / efe

El fenómeno Ayuso no es solo de Madrid. Se observó en la madrugada de jueves a viernes, en la plaza principal de Salamanca, a la salida de la cena que el líder del PP, Pablo Casado, convocó para unir criterios con los barones regionales de su partido en vísperas de la Conferencia. de presidentes. Ayuso pasó casi una hora saliendo de la plaza, acorralado por fanáticos y seguidores, que lo llevaron de niños a perros para que los tomara en sus brazos, mientras Casado charlaba en grupos más restringidos con otros líderes populares. La presidenta madrileña casi podría haber despertado en la plaza si sus colaboradores no la hubieran empujado a ir al hotel a descansar unas horas.

Ya este viernes, en la cumbre con el resto de presidentes, Ayuso acusó a Pedro Sánchez de ser injusto por su trato privilegiado, dijo, hacia Cataluña y el País Vasco. Un tono y unas exigencias similares a las del gallego Alberto Núñez Feijóo.

Isabel Díaz Ayuso entró en el tumulto allí con algunas de sus homólogas de otras regiones, especialmente socialistas que han argumentado que España debería tener una estructura federal y que han criticado a Madrid beneficiándose de lo que consideran una posición de privilegio fiscal. Ayuso lo niega. Rechaza la división federal de España planteada por la presidenta balear, la socialista Francina Armengol («no queremos nada federal») y cargó también contra el trato privilegiado, sobre todo hacia Cataluña, pero también hacia el País Vasco, que otros populares los presidentes critican.

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«No permitimos que nadie sea tratado de manera bilateral», subrayó Ayuso, quien se opuso a la armonización de los impuestos y refutó la idea generalizada de que su comunidad se beneficia de su centralidad y condición de capital en el Estado. “Madrid recauda 84.000 millones y aquí hay 20.000 millones”, dijo Ayuso, sin precisar que quienes pagan sus impuestos son los ciudadanos y no los territorios. Pero la presidenta concluyó: «Estoy en contra de lo que llaman una fiscalidad justa» y que ella se traduce en «subir los impuestos a Madrid».

En su discurso, que, como el de todos los demás presidentes, se amplió de los cinco minutos inicialmente previstos a más de 10, Ayuso también cargó contra las promesas del gobierno de lidiar con la España vacía y la despoblación mientras “aquí nadie habla de tasas de natalidad y que el problema es que los niños no nacen ”. Y acabó cuestionando la distribución de los fondos europeos, porque entiende que en otros países ya se ha explicado cómo se llevará a cabo y teme que aquí se haga de forma arbitraria y con poca autonomía: “No nos dejarán dedicar a lo que necesitemos, pero a lo que ha decidido el Gobierno ”.

Las tesis de Ayuso fueron argumentadas antes, con menos virulencia pero con el mismo sentido, por el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, el andaluz Juan Manuel Moreno y otros, quienes también afirmaron que sería bueno negociar y coordinar el trabajo de antemano para que estas conferencias son más decisivos. Los presidentes del PP también exigieron más vacunas. El presidente Sánchez, en la entrada, ya había anunciado que habría un lote extra de vacuna y que más del 55% de los fondos que lleguen este año serán cedidos por las autonomías.

El socialista Guillermo Fernández Vara, de Extremadura, planteó en pleno la idea de imponer el uso de máscaras el próximo invierno, entre diciembre y marzo, para evitar resfriados e infecciones de otros virus distintos a la covidumbre y combatir las 15.000 muertes que producen anualmente.

El presidente de Castilla-La Mancha, el también socialista Emiliano García Page, en una intervención optimista, pidió que estos nombramientos tengan un espíritu más constructivo “desde la lealtad” y valoró el comportamiento “sensato” de casi todas las autonomías durante este año y medio. . También elogió el ritmo de vacunación, apostó por enviar un mensaje de unidad y pidió que los fondos europeos lleguen rápidamente a las empresas. La posición de Page sobre el nuevo sistema de financiación autonómica, aún por negociar, es similar a la de muchos magnates del PP: «Los derechos deben poder ejercerse en igualdad de condiciones independientemente del lugar de residencia».

El presidente valenciano, el socialista Ximo Puig, ha instado a compartir una estrategia entre el gobierno central y las comunidades para esta etapa de la covid y ha apostado por poner en marcha un plan nacional de salud mental en niños, adolescentes y jóvenes. Puig también pidió que las comunidades tengan mayor capacidad para definir proyectos de recuperación y propuso que se elabore un plan integral para la juventud. El dirigente socialista valenciano abogó por “un sistema de financiación con equidad y suficiencia; tributación justa entre territorios, sin agravios; una distribución de agua que garantice el abastecimiento para siempre en todos los territorios y una descentralización de las instituciones del Estado acorde con la España policéntrica y polifónica ”.

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