Casado, decidido a aguantar el pulso del Poder Judicial |  España
El presidente del PP, Pablo Casado, en las Fallas de Valencia este sábado.
El presidente del PP, Pablo Casado, en las Fallas de Valencia este sábado.Rober Solsona / Europa Press

El rumbo político ha comenzado con la lucha entre el Gobierno y el PP por la renovación del Poder Judicial, volviendo al palco de salida. El PSOE y el PP han dedicado la primera semana de septiembre a una batalla por la historia de quién tiene la culpa del bloqueo institucional que ha cumplido mil días. Lo han hecho sin aproximaciones en privado y en una escalada de declaraciones hasta llegar, mañana lunes, a la inauguración del curso judicial con las espadas en alto. El líder del PP, Pablo Casado, ha decidido presentarse y solo estará de acuerdo si el Gobierno acepta sus condiciones para cambiar el método de elección de los diputados. Los populares han llegado a la conclusión de que ahora los luciría más que no renovando ese cuerpo para llegar a un pacto que aparece como un intercambio de pegatinas de los jueces. Algo que temen que Vox se aproveche. Aunque en el PP la situación es incómoda, no se espera que nadie levante la voz para pedirle a Casado que se rinda, y se siente fuerte para aguantar este pulso al presidente Pedro Sánchez.

Los mensajes de Pablo Casado esta semana no han dejado lugar a dudas. Se dirigían tanto al exterior como al PP. El líder popular ha advertido que no se va a mover de su cargo. Se ha plantado y en ningún caso aceptará un acuerdo con Sánchez si no incluye un compromiso para que, en la próxima renovación del Consejo del Poder Judicial, cuando toque, 12 de los 20 vocales sean elegidos por los jueces sin la participación de los tribunales. «Que pierdan toda esperanza», advirtió el martes al gobierno.

El líder del PP se siente fuerte para mantenerse en ese cargo, según distintas fuentes consultadas en la dirección del partido. En el PP creen que la mayoría de los españoles no están pendientes de este asunto, y los que están prefieren que los jueces se elijan ellos mismos. Defienden que Casado cuenta con el respaldo de las asociaciones judiciales (las de centro derecha, que son la mayoría) y la aquiescencia de Europa. Las fuentes de la dirección popular insisten en que «no habrá acuerdo si el gobierno no cambia de modelo» y que el PP «está haciendo lo que tiene que hacer, sin aceptar el chantaje de Sánchez».

Los populares se aferran a que la Comisión Europea sugirió a España el pasado mes de julio que, en línea con los «estándares europeos», la mitad de los miembros del órgano de gobierno sean elegidos únicamente por los jueces. El ejecutivo comunitario también instó a los partidos españoles a desbloquear la renovación del CGPJ. En el modelo actual y no cambiado desde 1985, los 12 candidatos que determinan los partidos salen de una cuota de aspirantes a jueces que suman solo 25 avales.

El PP también ha difundido la idea de que es peor renovar «mal» que no renovar, tras la mala experiencia del pacto de 2018. Ese acuerdo se vio destrozado por la dimisión de Manuel Marchena, el candidato accedió a presidir el Consejo, tras el bochorno que provocó el mensaje que Ignacio Cosidó, entonces portavoz del PP en el Senado, envió a los senadores populares defendiendo el acuerdo de «Control desde atrás» de la Sala Segunda del Tribunal Supremo. El PP también siente la presión de Vox, que cargaría contra Casado no solo por pactar cualquier cosa con el PSOE, sino por «compartir» con ese partido el poder de los jueces.

La situación no ha provocado que se vea un debate interno en el PP. En el comité de dirección, según los miembros del órgano consultado, no se ha discutido la posición del partido. “Desde el punto de vista constitucional e institucional, la situación no es cómoda, pero la otra alternativa es tener el Poder Judicial más politizado y sectario que jamás haya existido”, defiende un componente del comité.

El único que ha lanzado un mensaje para que el PP ponga más de su parte ha sido el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que en una entrevista en EL PAÍS dijo este sábado: “Todos tenemos que hacer un esfuerzo. » A Casado le molesta aparecer como el provocador del bloqueo, y recibe presiones judiciales. Pero por ahora, está decidido a resistir.

Podemos, De Prada y ahora el modelo

El PP reclama un cambio en el modelo de elección de jueces como condición indispensable para un pacto, pero antes los escollos eran otros. Fuentes del equipo de Casado aseguran que, en febrero, única vez en estos casi tres años que el acuerdo estaba a punto de seguir adelante, el PSOE había aceptado el «compromiso» de cambiar el sistema de elección de jueces, y que esta fue en escribiendo. Entonces el pacto se hizo estallar porque el PP vetó al juez José Ricardo de Prada, magistrado del caso Gürtel, como miembro del consejo, y los socialistas se negaron a aceptarlo. El PP también exigió que Podemos se mantenga al margen de la negociación.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *