CJNG: Crimen incontrolado en Jalisco: tres hermanos secuestrados y asesinados en Guadalajara

El fiscal de Jalisco, Octavio Solís, confirmó este lunes la muerte de tres jóvenes, dos hombres y una mujer, los tres hermanos, quienes desaparecieron la noche del viernes en un céntrico barrio de Guadalajara. Solís explicó que un comando armado irrumpió en la casa y se los llevó. Aparecido el domingo por la mañana a kilómetros de distancia, sus cuerpos fueron identificados por sus familiares fuera de horario.

El fiscal ha indicado que «existe la posibilidad de que confundieran a los jóvenes». Al mismo tiempo, otro comando armado, presuntamente perteneciente al mismo grupo, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), atacó una camioneta de la Procuraduría General de la República, FGR, en Tlaquepaque, un centro turístico cercano al centro. Solís explicó que los agentes escoltaban a una persona y que esa persona tenía su domicilio cerca de la casa de los hermanos. “Los grupos del crimen organizado tienen que actuar con rapidez y es posible que hayan cometido un error. Es una hipótesis de investigación ”, dijo el funcionario.

El fiscal no quiso descartar ninguna hipótesis, ni que se tratara de un ataque directo contra los chicos. A diferencia de la teoría de la confusión, Solís no ha revelado qué detalles maneja la fiscalía para mantener el ataque directo. Desde el viernes, la comunidad universitaria de Guadalajara había denunciado la desaparición de los chicos. Uno de los tres hermanos, José Alberto González Moreno, de 29 años, era estudiante de geografía en la Universidad de Guadalajara. El niño también era músico, tocaba el violonchelo en una orquesta, como su hermano Luis Ángel, de 32 años, que tocaba el violín. Ana Karen era la más joven de los tres, tenía 24 años y trabajaba en una empresa del sector automotriz, informó el diario local. El occidente.

El caso de los hermanos recuerda el de los tres estudiantes de cine de Guadalajara, quienes desaparecieron y fueron asesinados en 2018, en plena campaña presidencial. Luego, sicarios presuntamente vinculados al CJNG detuvieron a los chicos, de entre 20 y 25 años, cuando regresaban de filmar un cortometraje de una casa de campo, cerca de la capital de Jalisco. Como luego confesaron los presuntos asesinos, el asesinato de los estudiantes se debió a una confusión, ellos pensaron que eran personas cercanas al líder de un grupo criminal opositor.

Confusión o no, el resultado ha sido el mismo ahora que entonces: los chicos acabaron muertos. La diferencia es el tiempo que ha pasado entre los dos casos. Y es que en tres años, la situación en Jalisco apenas ha cambiado. Al caso de los hermanos o al tiroteo en Tlaquepaque se suman otros, de mayor o menor perfil, como el asesinato del exgobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, el pasado mes de diciembre en Puerto Vallarta, joya turística de la costa, o el asesinato y abandono del cuerpo de un líder criminal en el centro de Tlaquepaque en marzo, o el tiroteo en el barrio Chapalita, en Guadalajara, hace apenas dos semanas. Luego, presuntos integrantes del CJNG intentaron llevarse a un policía durante un operativo, lo que provocó un tiroteo que dejó cuatro muertos y más de 30 detenidos.

Sin una solución aparente, la violencia continúa causando estragos en el país, no solo en Jalisco. En marzo, México registró más asesinatos que en enero o febrero, con 2.597, según el recuento de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Jalisco, Guanajuato, Baja California y Michoacán aparecen en la lista de regiones con más asesinatos. En todos estos estados, el problema trasciende el narcotráfico internacional y apunta al enfrentamiento e interacciones entre grupos criminales fuertemente armados, actores políticos y economías legales o ilegales, en el caso del robo de combustible, extorsión del comercio o transporte y venta minorista de drogas. entre otros.

La manta y el mensaje

En el caso de los hermanos, sus cuerpos fueron encontrados tirados en una vía cercana a San Cristóbal de la Barranca, a 60 kilómetros de su casa. El fiscal Solís ha dicho que “dadas las circunstancias en las que fueron ubicados, su identidad no pudo ser confirmada de inmediato. Estaban cubiertos por telas y ropa de cama. Ayer, pasada la medianoche, pudimos confirmar con la familia que se trata de los jóvenes ”, dijo el fiscal.

En una entrevista con El occidente, La novia de José Alberto, la estudiante de Geografía, explicó que “el día que se lo llevaron, su novio estaba haciendo los deberes, su hermano estaba terminando unas tazas que le habían encargado -el hermano era serigrafista- y la hermana yo era cenando ”. Fue entonces cuando el grupo armado irrumpió en la casa. Eran las 10:40 del viernes. La Fiscalía los ha buscado desde entonces, según informó Solís, pero no los encontraron hasta el domingo, ya muertos.

Junto a los cuerpos, las autoridades colocaron una pancarta con un mensaje dirigido al gobierno estatal. El fiscal Solís explicó que “el lienzo contenía un mensaje amenazante contra el gobierno del estado. Se refiere al hecho de que no se envía personal civil para realizar investigaciones. Entonces dicen que esto les pasará a los que hagan lo mismo ”. Solís no ha proporcionado más detalles sobre el contenido del banner.

En un mensaje escrito en su cuenta de Twitter, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, dijo: “La amenaza directa al Gobierno plasmada en un lienzo hallado junto a los cuerpos de los jóvenes no nos va a intimidar. Está claro que con estos ataques quieren someter al gobierno. No lo conseguirán «.

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