Los pacientes crónicos todavía no son fáciles. Y menos cuando un niño trabaja, está en la adolescencia, y eso implica buenas condiciones. Pero si en esta etapa te acompaña el mismo sanitario que te ayudó durante la infancia y no te pidió que te prepararas para el paso a la consulta de adultos, todo es más amable. el Premio ABC Salud 2023 de Enfermería Se trata del proyecto “Superando los desafíos del trasplante pediátrico: estrategia para una transición de la salida a la vida adulta” de la Hospital La Paz de Madrid.

Esta iniciativa inició su año 2022 con una consulta específica de seguimiento y transición que pretende convertir a los adolescentes en medicina de adultos “no a un paso de la alfombra”, en palabras de María Jesús Pascau y Paloma Martínez Campos, coordinadora y docente, respectivamente, de la consulta de transición de trasplante pediátrico. “Antes había una transición exclusivamente médica, ahora, desde esta consulta, tienes información completa de la Enfermería”, dijo Mercedes Hermosilla, supervisora ​​de la Unidad de Traplante Pediátrico y encargada de la Escuela de Familias, una capacitación en seguridad para padres. Los niños recibieron trasplantes que ayudaron antes de salir del hospital.

Actualmente hay 19 entradas, el más pequeño, sólo 2 meses. El trasplante más común durante la infancia es el de hígado por atresia biliar. Apoyadas en Unidad, donde trabajan jajan 19 enfermeras y 10 auxiliares, María Jesús y Paloma ne dejan que ninguno de sus pacientes pasó à la consulta de adultos hasta que no están seguras que les jeux sontán preparados y de haber hablado personalmente con le doctor que va a recibirles. Sin embargo, esta es la primera vez y en otras ocasiones tendrás una serie de llamadas previas hasta que alguien conteste al otro lado del teléfono o correo electrónico. La situación se complica en ocasiones para el paciente procedente de otra comunidad autónoma, circunstancia completamente excepcional, que convierte a La Paz en un hospital de referencia nacional para la hospitalización de niños con enfermedades hepáticas.

Actualmente tienes un 33 jóvenes en edad de transferencia, pero en los casos, la documentación de los casos no fue seguida del contacto con la consulta de adultos. La edad (18 años) no es el único criterio para saltar. “Habiendo superado el 70% de los problemas de transición, considere Estabilidad clínica y madurez psicológica. Ya basta para pasar a adultos”, afirma Paloma, que se encarga de organizar los consultorios para que los adolescentes, a partir de 12 años, velen por que la condición de los trasplantados sea responsable de su tratamiento y eviten conductas de riesgo en el futuro, como tomar alcohol, dándoles alternativas. “El adolescente no tiene infección ni recibe trasplante. Se ven sanos en la época de Arriesgar y Puedes mantener la tentación de rechazar el medicamento.», Señala María Jesús.

En las tiendas crear un clima de confianza para que el mensaje sea leído. “Nuestro compromiso es buena información sobre calidad sin compromiso. Y tienes un montón de cosas. Es el éxito”, dice María Jesús.

En este sentido, Erika Guijarro, psicóloga de la Unidad, con un papel también muy importante en esta etapa, recordó a los pacientes y a sus padres que «no hay límites sino condicionantes» y que los hay. evitar la sobreprotección Donde le llega el momento a los niños y adolescentes con su salud para que disfruten de su vida. El contacto permanece con lo que estás lejos, al menos durante un año, aunque sepas que siempre estás ahí para lo que haga falta.