Elecciones en México 2021: El Ejército lidera la confianza en las instituciones |  Elecciones mexicanas 2021

El Ejército es la institución en la que más confían los mexicanos. La valoración de los militares, concretamente de la rama terrestre de las Fuerzas Armadas, llega al 62%, a casi diez puntos de otro organismo encargado de la seguridad pública, la Guardia Nacional, que con el 53% se ubica en el segundo lugar. Así se refleja en una encuesta de SIMO Consulting para EL PAÍS, que recoge el clima de opinión sobre las principales organizaciones del país y algunas de las reformas que marcan el debate político. Luego el Ejército y la Guardia Nacional, el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral, que en los últimos meses han sufrido acoso por parte de Andrés Manuel López Obrador y su partido, Morena, son las dos instituciones que generan más confianza en la ciudadanía. .

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El alto grado de aprobación del estamento militar no es nuevo en México, frente al descrédito de la Policía, al final de la clasificación con un saldo negativo del 72%. La paulatina degradación de la situación de seguridad del país, junto con la percepción de alta corrupción entre las fuerzas policiales, ha ido ampliando esta brecha entre ambas instituciones de la fuerza pública. Pero estos datos coinciden ahora con los enormes poderes que el presidente le está otorgando a la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena). Tareas que van desde la gestión de obras públicas hasta el apoyo en la campaña de vacunación contra covid-19. En marzo, el Gobierno anunció que este departamento se encargará de la construcción de varios tramos de uno de los proyectos simbólicos de la denominada Cuarta Transformación, el Tren Maya, que conecta la Selva Lacandona, en Chiapas, y el Caribe. El Ejército también se encargará de la administración de la obra, beneficiándose de sus ingresos.

La decisión fue controvertida porque de esta manera la institución no solo consolida su poder, sino que también se convierte de facto en un actor político destacado. La concesión sienta un precedente y otorga a Defensa un estatus difícil de revertir en el futuro. En cualquier caso, ese es el camino que quiere tomar López Obrador, que ha optado por fortalecer la fuerza de tierra mientras se utiliza para desenmascarar y desacreditar a otras organizaciones ante la opinión pública.

Es el caso del INE y el Tribunal Electoral de la Federación, que mantienen la confianza, respectivamente, del 50% y el 45% de la población, según el estudio de SIMO Consulting. El mandatario sin disimulo emprendió una batalla contra las autoridades electorales, tratando de presionar a jueces y consejeros en el proceso de deliberar algunas sentencias que afectan a Morena. El pulso se intensificó a raíz de la descalificación de dos candidatos del oficialismo por irregularidades administrativas en los estados de Guerrero y Michoacán. Se trata de Félix Salgado Macedonio, que también tiene dos denuncias de violación, y Raúl Morón.

Varios dirigentes de la formación intensificaron el hostigamiento, amenazando a estas instituciones con su desaparición o, en el mejor de los casos, con una reforma estructural. Según la encuesta, el 45% de los mexicanos está a favor de una revisión del INE que incluya “muchos cambios”, el 16% cree que los cambios deben ser menores y el 29% opta por no tocar el cuerpo. Solo el 6% apoya la intimidación de políticos como Salgado Macedonio, que pidió su fin.

El consejero presidente del Instituto, Lorenzo Córdova, también fue blanco de los ataques del presidente y de Morena. En una reciente conversación con EL PAÍS, Córdova consideró la posibilidad de una reforma en la que se deberían dar algunas condiciones previas. En primer lugar, «que las reglas son producto de un debate informado»; en segundo lugar, que la reforma no es una simple contrarreforma para arruinar lo logrado hasta ahora; tercero, un diagnóstico que no está disponible ahora; y cuarto, que la mejora del sistema es el resultado de un amplio consenso. Este consenso no parece existir en este momento, a la luz de la encuesta. Incluso es posible que si los detalles de una posible reforma estuvieran abiertos al debate, incluso ese 45% que aspira a un cambio profundo se dividiría en varios grupos según las direcciones que tomó el cambio.

Entre las instituciones que menos confianza despiertan en la población se encuentran la Cámara de Diputados (34%) que se renovará el 6 de junio, así como las gobernaciones de casi la mitad de los estados, y los jueces (33%). El mandatario también ha entrado en un tumulto con el Poder Judicial en los últimos meses luego de que algunos magistrados suspendieran algunas leyes que se habían convertido en una apuesta personal, desde la reforma eléctrica a la de hidrocarburos o la implementación de un nuevo registro. de la telefonía móvil, con la que menos del 30% de los ciudadanos está de acuerdo.

Regular las redes sociales: 52% a favor

Un capítulo al margen merece el clima de opinión en torno a las redes, periódicos y televisiones. Tanto las plataformas digitales como los medios de comunicación muestran un alto índice de desconfianza. Sin embargo, las redes sociales están algo por encima de las publicaciones o retransmisiones tradicionales, que siempre han sido blanco constante de los ataques del presidente. La posición alrededor de las plataformas está claramente dividida en tres tercios: uno que las aprecia, y otros dos que desconfían algo (32%) o mucho (29%).

Esta fragmentación se da en un contexto de extrema polarización del debate en las redes, con la participación de actores con diferentes grados de organización pero con la aparente intención de inundar la conversación con ataques frontales al rival. En esta situación, y particularmente en el supuesto de influencias externas, se han apoyado instancias dentro del partido de gobierno para introducir límites a la libertad de expresión. en línea. Específicamente, Morena amenazó, a través del coordinador de senadores Ricardo Monreal, con aprobar una reforma para regular las redes sociales. Finalmente, la iniciativa no obtuvo la aprobación de López Obrador.

Sin embargo, resulta que más de la mitad de los encuestados (52%) están a favor de controlar el contenido de las plataformas. Esta es la segunda reforma más popular, solo superada por la abrumadora mayoría que quiere reducir el número de diputados y senadores. Actualmente, la cámara baja tiene 500 diputados y la alta 128. En contraste, solo un tercio de la población apoya algunas de las propuestas indefinidas lanzadas por los dirigentes de Morena, como que el Poder Judicial organice las elecciones en lugar del INE o que el Desaparece Tribunal Electoral. En el lado positivo para el oficialismo, un número similar de encuestados está a favor de la cancelación de proyectos como el Tren Maya o la refinería Dos Bocas.

Metodología. Encuesta de opinión pública realizada por SIMO México de 2,000 casos efectivos, con encuesta presencial, entre el 10 y el 14 de mayo de 2021. La población objetivo fueron hombres y mujeres mayores de edad (18 años o más), que tienen credencial de voto vigente, que voten en la sección electoral seleccionada. El margen de error asumido es +/- 3,46% con un efecto de diseño de 2,5 (calibración por método de clasificación por sexo, rango de edad y total por distrito), para un nivel de confianza del 95%.

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