Elecciones: La revisión de miles de votos amenaza con retrasar dos semanas el resultado en Perú |  Internacional
Los simpatizantes de Pedro Castillo aguardan los resultados electorales de la noche del miércoles, frente a su sede central de campaña en Lima (Perú).
Los simpatizantes de Pedro Castillo aguardan los resultados electorales de la noche del miércoles, frente a su sede central de campaña en Lima (Perú).Fotógrafo autónomo / EFE

Con el conteo de votos llegando a su fin, la victoria del candidato Pedro Castillo parece inminente. La izquierdista lidera a Keiko Fujimori en poco más de 70.000 papeletas. En un escenario normalizado, Castillo aparecería en el balcón a los pocos días y agitaría su sombrero de palma en señal de victoria frente a sus seguidores, que desde el domingo duermen afuera en las calles de Lima. Sin embargo, este momento no tiene nada en común. Este es el momento más trascendental de la historia reciente del Perú. Fujimori no ha aceptado los resultados y ha pedido revisar 800 minutos que podrían extender el resultado por dos semanas más, según expertos electorales consultados. Lo que pueda suceder en ese momento en un país que ha experimentado una gran inestabilidad política en los últimos cinco años es una verdadera incógnita.

Perú tiene uno de los sistemas electorales más transparentes del mundo. Los resultados de las 86.000 tablas colocadas a lo largo de su vasto territorio se suben escaneados a la página web de la oficina electoral. Estas actas son firmadas por los auditores de cada parte, por funcionarios y supervisores. Si el equipo de candidatos no está satisfecho con alguno de ellos, puede solicitar su revisión o impugnarla directamente. La primera instancia del tribunal electoral, el Jurado Nacional de Elecciones, evalúa la denuncia, acto que se retransmite estos días en directo por transmisióny determina si el registro es válido o no. Si el candidato sigue insatisfecho, puede elevar el reclamo a segunda instancia, el pleno del Jurado Nacional de Elecciones, que tiene la última palabra. Al ser un sistema de garantía de este tipo, su caminata es lenta.

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Durante las primeras 24 horas el cálculo fue rápido porque los minutos procedían de las ciudades. Cuando el martes llegó al 95%, se empezaron a contar las mesas de la selva y montaña y los votos del exterior. El conteo se ralentizó. La autoridad electoral a su vez revisó las actas sobre las que los auditores plantearon dudas. Ese proceso terminará en los próximos días y su ganador inmediato es Castillo, quien ya ha sido felicitado por otros presidentes de la región, como el argentino Alberto Fernández, u otros ex dirigentes como Lula da Silva.

Pero Fujimori ha retrasado ese momento, al menos 15 días. La política conservadora que enfrenta a su vez la solicitud de un fiscal para ingresar a prisión por el caso Odebrecht, asesorado por un ejército de abogados de los mejores bufetes de abogados de Lima, ha solicitado la anulación de 800 mesas -por ahora la solicitud de 620-, aquellos en los que Castillo obtuvo la mayor cantidad de votos. Eso revertiría, en teoría, el resultado. Fujimori expuso públicamente este lunes, cuando vislumbró su derrota, noticias falsas y montajes que circulan en las redes sociales para respaldar el fraude. Posteriormente, el miércoles, volvió a aparecer para discutir un plan orquestado por Castillo con pruebas muy endebles, que el sistema electoral puede resolver sin mayores problemas. Esta tesis sostiene que el partido de Castillo, que tiene dificultades para organizar una rueda de prensa, ejecutó precisamente una conspiración que involucró a cientos de personas para eludir el sistema.

«Nunca había visto una acusación como esta», dice Fernando Tuesta, exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, organismo que organiza las elecciones. Fue el encargado de realizar los del año 2000, luego de que Alberto Fujimori, el padre autocrático de Keiko, arreglara los anteriores. “Nos llegan dos semanas de terror. Va a haber una campaña contra los organismos oficiales, van a querer susurrar a las fuerzas armadas. Millones de personas creerán en el fraude ”.

El politólogo y director de noticiasser.pe, Javier Torres, agrega que esta forma de actuar es típica de Fujimori. “Lo que es ahora es un proceso para demostrar dos cosas. Una, cancelar el proceso generando una situación de incertidumbre y llamar a la movilización. Y dos, dejar plantada la duda de que Castillo ganó con fraude”.

Los observadores internacionales felicitaron a Perú por organizar la jornada electoral. En ninguno de sus informes habla de irregularidades. Fujimori, sin embargo, ha animado a sus seguidores a seguir en las calles. Esta estrategia similar a la de Donald Trump en Estados Unidos terminó con el asalto al Capitolio en Washington, donde murieron cinco personas. Las consecuencias en Perú, después de una campaña muy tensa que ha dividido a familiares y amigos, están por verse.

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