Elecciones México 2021: La carrera por las elecciones presidenciales de 2024: Sheinbaum es la favorita y vence a Ebrard por la mínima |  Elecciones mexicanas 2021

Las elecciones del 6 de junio no son un epílogo, sino un comienzo. La votación en la que los mexicanos renovarán la Cámara de Diputados, los gobiernos de casi la mitad de los Estados y miles de oficinas locales marcaron el horizonte para la cita más importante: la carrera hacia el 2024. Todas las miradas ya están puestas en las elecciones presidenciales a pesar del hecho. que Andrés Manuel López Obrador aún tiene tres años en el cargo. La oposición, desarticulada y sin rumbo claro, no tiene de momento ningún liderazgo fuerte y el próximo candidato de Morena saldrá como favorito. El nombre depende de la designación directa del presidente y entre los dos posibles candidatos que más suenan, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, gana por la mínima al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

Un estudio de SIMO Consulting para EL PAÍS coloca al alcalde, el político con más proyección en México, al frente de la disputa de 2024. Entre la población en general, el 23% la prefiere como candidata a la Presidencia de la República de la formación oficial frente al 20% que optó por la canciller. El tercer líder, también presente en todos los debates sobre las próximas elecciones, es Ricardo Monreal, un veterano político encargado, como coordinador de los senadores de Morena, de traducir los deseos de López Obrador en el Congreso y convertirlos en leyes. Sin embargo, existe un alto porcentaje de votantes, el 43%, que aún no tiene clara su opción y que no ha respondido esta pregunta en la encuesta.

El escenario que arrojan los partidarios de la formación cuando se les pregunta por su candidato favorito es aún más incierto. Sheinbaum y Ebrard empatan con el 28% de las preferencias y Monreal recoge el 13% de las simpatías. Entre los mexicanos más cercanos a Morena, sin embargo, se reduce el número de votantes que obvia el tema: 28%.

Tanto el jefe de gobierno de la Ciudad de México como el secretario de Relaciones Exteriores son dos políticos leales al presidente. El primero simboliza una generación de representantes públicos que, como la concejala de Bogotá, Claudia López, administran por primera vez las capitales de sus países. Discreto, más prudente que el presidente en la gestión de la emergencia sanitaria del covid-19, Sheinbaum afronta estos días el momento más delicado de su gestión. El colapso de la Línea 12 del metro, en el que 26 personas murieron hace dos semanas, expuso la sombra de la corrupción y puso en el centro de atención las políticas de los gobiernos locales. Morena incluso amenazó con la indignación del exalcalde y hoy senador opositor Miguel Ángel Mancera. La encuesta de SIMO Consulting se realizó justo después del accidente y en plena crisis, entre el 10 y el 14 de mayo, y pese a ello la concejala mantiene una buena perspectiva.

Ebrard fue también alcalde de la capital entre 2006 y 2012, cuando se inauguró la Línea 12, en su momento símbolo y orgullo de las infraestructuras de las Administraciones de izquierda. El canciller, quien afirmó que se pone a disposición de las autoridades, es una figura destacada en el gobierno de López Obrador. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, no solo se encarga de orientar las decisiones sobre migraciones y relaciones bilaterales con Estados Unidos, sino que a principios de año impulsó una estrategia diplomática que está en la base de la campaña de vacunación contra el coronavirus.

Ambos tienen una dilatada trayectoria política, principalmente vinculada al PRD y en el caso del canciller también al PRI y al Movimiento Ciudadano. A pesar de que Ebrard, con un 60%, es más conocido que Sheinbaum, que tiene un 51%, y que ambos mantienen una valoración claramente positiva entre el electorado que los conoce, el segundo obtiene un saldo mucho más positivo que el primero (+21 puntos positivos, en lugar de +9).

La fama entre los votantes, sin embargo, no juega a favor del candidato con el mayor grado de reconocimiento. Ricardo Anaya, quien fue candidato del PAN en 2018, tiene el peor saldo en la tabla, que tiene una opinión negativa en el público en general de 17 puntos. Aun así, es la figura opositora que más opciones tiene entre Alfredo del Mazo, gobernador del Estado de México, del PRI; Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, del Movimiento Ciudadano; y el controvertido empresario Ricardo Salinas Pliego como hipotético candidato independiente.

La carrera está lejos de estar definida

Los datos de popularidad son importantes porque se traducen en intención de voto. Cuando a los potenciales votantes se les presenta una hipotética elección con Ebrard como candidato de Morena y si se compara ese escenario con otro en el que Sheinbaum ocuparía ese puesto, el segundo obtiene un resultado significativamente mejor que el primero. En cualquier caso, ambos dominan la elección, y en ambas hipótesis hay un porcentaje sustancial de voto indeciso o ausente, pero incluso esta franja se reduce levemente cuando el presidente capitalino es el que compite.

La última palabra, además, es del mandatario, quien la semana pasada manifestó que se opone a la reelección, pero ya ha sentado las bases para que se convierta en un tema de debate a pesar de no estar contemplado en la Constitución. “Voy a decir algo más que va a molestar mucho a los conservadores, a mis oponentes. ‘Reelegir, reelegir’. Les dije: No, ¿no ven que ya estoy abrazado y que también soy partidario de no ser reelegido, soy maderista ?. Ya hasta el 24 y me retiraré ”, dijo López Obrador. Ya se comprometió a hacerlo por carta en 2019.

Mientras tanto, ni Sheinbaum ni Ebrard ni Monreal quieren escuchar sobre las elecciones presidenciales mientras esperan que el presidente les dé el visto bueno para comenzar a moverse y medir la aceptación de la sociedad. Seguramente no sucederá antes del próximo año. Aún es temprano y la carrera se juega a largo plazo. Pero ya hay una lista corta de posibles nombres y, salvo sorpresas o que la oposición logre reconstruirse con un liderazgo fuerte, el candidato de Morena será el que domine la intención de voto.

Metodología. Encuesta de opinión pública realizada por SIMO México de 2,000 casos efectivos, con encuesta presencial, entre el 10 y el 14 de mayo de 2021. La población objetivo fueron hombres y mujeres mayores de edad (18 años o más), que tienen credencial de voto vigente, que voten en la sección electoral seleccionada. El margen de error asumido es +/- 3,46% con un efecto de diseño de 2,5 (calibración por método de clasificación por sexo, rango de edad y total por distrito), para un nivel de confianza del 95%.

Suscríbete aquí a la newsletter de EL PAÍS México y recibe todas las claves informativas de las novedades de este país

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *