Un estudio creado por científicos de Northwestern Medicine explora los misterios de la enfermedad de Alzheimer y abre la puerta a un posible avance en su tratamiento. La investigación, publicada en ‘Nature Communications’, revela que un nuevo elemento, las ramas de ARN, podrían desempeñar un papel crucial en el desarrollo de la enfermedad. La investigación revela por primera vez que estos elementos tóxicos del ARN contribuyen a la muerte de las células cerebrales y a la degradación del ADN en el cerebro ca. y afectados por la enfermedad de Alzheimer. Pero además, adultos con excepcional capacidad de memoria han sido informados del relativo aviso estándar nº. El secreto de la eternidad de la juventud se encuentra entre los superancianos y en un pueblo cerdeño Alexia Columba Jerez. Las empresas que trabajan en soluciones de longevidad miran en casos como el de Perdasdefogu, el lugar del mundo con un gran número de SuperAgers o Superancianos centenarios, que plantean a muchas celebridades protectores de ARN en nuestras células cerebrales. “Nadie tiene un vínculo con las actividades del ARN contra la enfermedad de Alzheimer”, aseguró el autor principal del estudio, Marcus Peter, de la Universidad Northwestern de Chicago (EE.UU.). Según el estudio, el equilibrio entre los ARN tóxicos y protectores se desplaza hacia las sustancias tóxicas que intervienen en las células cerebrales. Los tratamientos de Hallazgo pueden tener más implicaciones en la enfermedad de Alzheimer, ofreciendo una nueva perspectiva sobre la aparición de enfermedades neurodegenerativas. Además, propone un nuevo método de procesamiento centralizado para estabilizar o aumentar la cantidad de cortosRNA protectores en el cerebro. Aunque existen medicamentos que pueden afectar este proceso, Peter señala la necesidad de realizar más pruebas en modelos animales antes de la aplicación clínica. El siguiente paso de la investigación será determinar la contribución exacta de los ARN tóxicos a la muerte celular y buscar componentes que modulen selectivamente este proceso. La investigación abre una importante cuestión de conocimiento y podría cambiar radicalmente la forma en que abordamos las enfermedades neurodegenerativas en el futuro.