Fiscal Gertz maniobra para ingresar al Sistema Nacional de Investigadores tras ser rechazado durante 11 años
Alejandro Gertz Manero, Fiscal General de la República, en conferencia en mayo de 2019.
Alejandro Gertz Manero, Fiscal General de la República, en conferencia en mayo de 2019.Galo Cañas / CUARTOSCURO

El Fiscal General de la República, Alejandro Gertz, se ha incorporado al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) luego de haber sido rechazado durante los últimos 11 años. El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) había negado la admisión de Gertz en cinco ocasiones por «producción científica insuficiente». Una comisión formada exclusivamente para su caso le otorgó acceso en el grado III en abril, el nivel más alto al que puede llegar un investigador nacional sin ser emérito. La noticia ha despertado críticas dentro del sector que califican esta entrada de «escandalosa» y la relacionan con una decisión política.

En un momento delicado de la relación entre el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y las instituciones científicas, especialmente tras la extinción de los fideicomisos, el proceso de ingreso de Gertz al SNI está plagado de dudas. “El hecho de que el fiscal sea el SNI III es una señal profunda de que las reglas se relajan cuando se trata de darle a alguien del círculo inmediato lo que quiere”, dice la investigadora del CIDE Ximena Medellín. Este doctor en Derecho, que se encuentra dentro del SNI en la categoría Candidato a Investigador, considera el ingreso de Gertz como “un duro golpe” para la institución: “Supone una banalización del Sistema Nacional de Investigadores para todos los que tanto creemos en él . El SNI es un referente, un orgullo ”.

La historia de Gertz con esta institución, que reconoce a los investigadores más prolíficos del país, comienza cuando el fiscal solicitó su ingreso en 2010. El Conacyt le negó el acceso en dos ocasiones y luego el funcionario acudió a los tribunales. En una travesía legal que duraría años, dos jueces declararon nulas las resoluciones del Conacyt, que se ve obligada a emitir nuevas decisiones en 2013, 2014 y 2015. Todos ellos niegan la admisión de Gertz. El último lo toma el Consejo de Aprobación del SNI.

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En esta «decisión final» el cabildo señala que «la producción presentada por el Dr. Alejandro Gertz Manero es de calidad limitada en la investigación práctica científica», ya que las fuentes de investigación son limitadas e incompletas y se carece de «elementos mínimos de la técnica de investigación documental ”. El Conacyt también considera que Gertz no tiene una línea de investigación definida, no cuenta con el número de publicaciones originales requeridas para ingresar al SNI y que“ no realiza de manera regular y sistemática actividades de investigación ”. “Su trabajo no corresponde a la creación de nuevos conocimientos, no tiene metodología ni aparato crítico, sino que solo constituye la opinión del autor”, según el diario. Animal político, quien obtuvo el expediente interno del caso.

A raíz de esta resolución, Gertz presentó una denuncia en 2015 por trato discriminatorio ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), dependiente del Ministerio del Interior. Luego de cinco años de silencio, la Conapred concluye el 28 de agosto de 2020 que hubo “un trato diferenciado” hacia el fiscal y ordena una nueva evaluación de fondo.

Con base en esta resolución —que no está disponible para consulta—, la actual directora del Conacyt, Elena Álvarez-Buylla, declara sobre el proceso que había atravesado Gertz: “Se ha detectado un ejercicio arbitrario de las funciones de evaluación, así como parcialidad y falta de objetividad por parte de los evaluadores ”. Álvarez-Buylla decide entonces formar una Comisión Especial de Jueces que se ocupará exclusivamente del caso Gertz. Este tipo de comités ad hoc no son una práctica prevista en la normativa en los 37 años de funcionamiento del SNI. “No existe tal figura, la establecieron para este caso”, dice Medellín.

El 15 de abril de este año, los tres integrantes de la comisión resolvieron que el fiscal ingresara al Sistema Nacional de Investigadores «por su labor y su trascendencia nacional e internacional». Presidida por Ernesto Villanueva —que es el único signatario del dictamen—, la comisión considera que todas las decisiones anteriores del Conacyt habían sido tomadas con parcialidad. Y que, con base en el principio pro persona de la Constitución, se debe aplicar la interpretación judicial que más beneficie al agraviado. Así, deciden otorgarle a Gertz el más alto grado como investigadora nacional, sin pasar por las etapas regulares de Candidato, grados I y II. Es este nivel otorgado al fiscal el que ha creado más indignación entre los investigadores. “El SNI III es el reconocimiento a una vida dedicada a la academia. No es alguien que por casualidad publica allá o allá, es un compromiso y un proyecto de vida ”, explica Ximena Medellín.

Para llegar a esta conclusión, y según la opinión a la que ha tenido acceso este diario, la Comisión valora que Gertz tiene tres grados de Doctor en Derecho y que «tiene cinco libros como único autor, dos capítulos de libro y seis artículos científicos». «. El dictamen dedica un amplio espacio a argumentar que en el caso del fiscal no se considera imprescindible haber dirigido una tesis – como recomienda el reglamento del Sistema Nacional de Investigadores. En las evaluaciones periódicas del SNI, alguien no es admitido en el grado III porque no tiene suficientes tesis doctorales dirigidas. El fiscal nunca ha dirigido a ninguno.

El abogado de 81 años, que ha trabajado con todos los partidos políticos del país, se ha convertido en una figura de primera línea en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que lo considera “incorruptible”. Sin embargo, este hecho alimenta las críticas a un fiscal acusado de discreción en algunos procesos judiciales. Una investigación de EL PAÍS destapó a finales de marzo la disputa que el funcionario mantiene con sus suegros tras la muerte de su hermano hace seis años. Lo acusan de pedirles 3,5 millones de pesos para liberar a Alejandra Cuevas, hija del socio de Federico Gertz, acusada por la Fiscalía de su asesinato.

Este último episodio del SNI es interpretado por los investigadores como una gota más en un panorama ya muy difícil para las instituciones científicas mexicanas. Para la abogada Ximena Medellín: «Es otra forma de corrupción, no es robar dinero, pero está abusando de tu posición para manipular todo el sistema».

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