Galicia acepta elevar el nivel de alerta del 1 al 2 (intermedio) ante el vertido de pellets, al constatar que es la única forma de que el Gobierno colabore en la limpieza de los plásticos procedentes de un buque que navegaba a la altura de Portugal. Lo ha anunciado este martes el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, desde A Estrada (Pontevedra), quien a cambio ha reclamado al Ejecutivo central que actúe en el mar, donde tiene las competencias, y donde se sospecha que se encuentran la mayoría de sacos con el material.

Previamente, el presidente gallego se ha desplazado a una de las playas afectadas, O Espiñeirido, en Porto do Son (La Coruña), en una visita de carácter privado, según fuentes de la Xunta. La oposición había criticado que Rueda no hubiera acudido todavía a ningún arenal. El mandatario ha explicado a los medios de comunicación que quiso «comprobar sobre el terreno» la afectación del vertido, y ha recordado que «más de 200 personas» están ejecutando trabajos de limpieza, y que el volumen de efectivos «si es necesario», se incrementará.

A partir de ahí, ha subrayado que «se trata de trabajar y colaborar entre todos», y que «allá los que quieran hacer campaña» y «no quieran aportar». Y, ha añadido, si el requisito indispensable con el que se enroca el Gobierno «es elevar el Camgal [el Plan territorial de contingencias por contaminación marina accidental] a nivel medio, la Xunta no tiene ningún problema en hacerlo», al igual que Asturias. A cambio, ha formulado «una petición muy expresa» al Gobierno, al ministerio que corresponda: que «se trabaje en el mar para impedir» que «cientos de sacos», que «probablemente» están en el agua, no sigan llegando a las playas. Tarea que es, ha recordado, «competencia exclusiva del Estado».

«Si es necesaria la declaración» de nivel 2 de alerta, ha insistido, «sin ningún problema», y «si hace falta la declaración, declaración hecha», ha enfatizado. Pero al mismo tiempo ha querido dejar constancia de que está «seguro» de que si esto hubiera ocurrido en otra comunidad autónoma, y ha nombrado específicamente a «Cataluña», «no estarían con estos requisitos que nos están exigiendo para activar la colaboración», ni «habrían tardado hasta el 4 de enero para dar traslado de la situación».

A preguntas de los medios, Rueda ha defendido que no se aumentó antes el nivel de alerta, como viene reclamando desde hace días el Gobierno, y ha vuelto a insistir este martes, porque el aviso del Ejecutivo no llegó formalmente hasta «hace muy pocos días». La Xunta, al comprobar que llegaban residuos plásticos, activó el nivel 1. Condicionado, ha añadido el presidente autonómico, a que no disponían de la información con el «detalle» que sí manejaba el Gobierno. Ahora, habiendo «constatado» que el Gobierno no está haciendo el «trabajo» que sería necesario ejecutar «en el mar», y ante la exigencia de elevar la alerta, «como se nos exige ese requisito (…), requisito cumplido», ha vuelto a ratificar.

El mandatario gallego ha incidido en que los operarios de la Xunta recogen «todo» lo que va «llegando» a los arenales, pero que hay «mucho más» material plástico «que está en el mar», y que es ahí, en el agua, donde «debería ser recogido», «antes» de alcanzar la costa. Al respecto, ha compartido que la Xunta maneja información sobre las corrientes de los próximos días, y es halagüeña: lo pondrán «un poquito más fácil», porque impedirán que los pellets sigan llegando a las playas.

En cuanto al informe sobre la naturaleza del vertido, avanzado este martes por ABC, en el que se constata que los plásticos no son peligrosos, e incluso son aptos para uso alimentario, Rueda ha garantizado que se hará público y se podrá analizar con detalle. En todo caso, ha enfatizado, se trata de plástico, y hay que retirarlo cuanto antes e in situ, en el mar. Por lo demás, ha precisado que él leyó las conclusiones de ese informe, pero que todos los datos concretos los maneja la Consellería de Medio Ambiente, si bien está al corriente de que han trabajado «organismos oficiales, con personas acreditadas».

Fuentes de la Xunta han precisado que son dos los informes técnicos encargados: además del que ya se ha difundido, un segundo del que el gobierno gallego, por el momento, tiene unas conclusiones preliminares. Este otro informe también se facilitará, y será esta semana. En todo caso, hacen hincapié, ambos coinciden en señalar que los pellets no son tóxicos.