Iván Duque: Colombia pide a la Conmebol posponer la Copa América en medio de protestas |  Deportes
Jugadores de la selección colombiana al finalizar el partido eliminatorio que perdió 6-1 ante Ecuador, en Quito, el pasado mes de noviembre.
Jugadores de la selección colombiana al finalizar el partido eliminatorio que perdió 6-1 ante Ecuador, en Quito, el pasado mes de noviembre.Rodrigo Buendia / AP

El estallido social de Colombia amenaza con quitarle la sede de la Copa América. En una jugada de última hora, el Gobierno de Iván Duque propone que la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) posponga el torneo, según anunció a través de su Ministra de Deportes al final de una jornada en la que diversos medios han informado, sin confirmación oficial, que La decisión de jugarse solo en Argentina, el otro coanfitrión, es inminente.

«El Gobierno de Colombia solicitará formalmente a la Confederación Sudamericana de Fútbol, ​​a través de la Federación Colombiana de Fútbol, ​​que posponga la Copa América», declaró el ministro Ernesto Lucena, sin referirse a las movilizaciones sociales. «Creemos que lo más importante en un evento de esta magnitud es la capacidad del público», agregó, escondiéndose detrás de los estragos de la pandemia de coronavirus. La imposibilidad de la afición en los estadios «hace que la Copa no sea un evento con el que todos soñamos», razonó.

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Pese a la crisis, el gobierno de Iván Duque, rodeado durante tres semanas por las protestas, había insistido en la necesidad de que el país andino albergue el próximo mes el torneo de selecciones más antiguo del mundo, al que veía como un factor de unión en medio. de angustia. Cuando se había cuestionado la organización del torneo, el Gobierno había defendido que formaba parte del difícil proceso de reactivación económica tras la arremetida del coronavirus. «Sería absurdo que aquí no se juegue la Copa América cuando se va a jugar la Eurocopa», prosiguió el mandatario cuando las protestas apenas llegaban a su primera semana, pero la situación se ha agravado desde entonces.

Aunque el presidente argentino Alberto Fernández se había mostrado algo menos entusiasmado con la organización del torneo en medio de la pandemia, el martes dio a entender que su país podría ser la única sede. «Si cumplen con todos los protocolos, estamos dispuestos a ver la posibilidad de organizarlo solos», dijo. Radio 10.

La inédita Copa América de Colombia y Argentina, que por primera vez se jugará en dos sedes compartidas por países lejanos, se anuncia entre el 13 de junio y el 10 de julio, pero ha estado cargada de incertidumbre. Ambas naciones enfrentan un momento crítico de la pandemia por el repunte de casos, que ya habían sembrado dudas sobre la viabilidad del torneo, pero ha sido la delicada situación interna de Colombia la que apunta a frustrar el deseo del Gobierno colombiano. El país acumula cincuenta muertos en el marco de todo tipo de protestas, disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y policías.

Los deportes han pasado a un segundo plano. La semana pasada se disputaron varios partidos de clubes de la Copa Libertadores en medio de interrupciones por gases lacrimógenos provenientes de la calle, en imágenes que se transmitieron en vivo a todo el continente. El duelo entre América de Cali y el brasileño Atlético Mineiro tuvo que parar en cinco ocasiones, y el enfrentamiento entre Junior y el argentino River Plate también fue suspendido por varios minutos, ambos en la ciudad caribeña de Barranquilla. En Pereira, el partido del Atlético Nacional de Medellín y Nacional de Uruguay comenzó con una hora de retraso por parte de los manifestantes. Incluso los bares de los clubes colombianos se han sumado a las protestas para exigir que no se realice el torneo.

El propósito manifiesto de esta inusual edición ha sido estandarizar los calendarios para que se juegue en paralelo a la Eurocopa. Al igual que el torneo de selecciones europeas, también estaba previsto que se jugara el año pasado y ya se pospuso hasta 2021 debido a la pandemia. Luego, poco más de un mes después de que rodara la pelota, Colombia estalló con una amalgama de demandas y movilizaciones sociales que terminaron por trastocar los planes de los dirigentes, que hasta esta semana insistían en que la sede era firme. Colombia pretende albergar 15 partidos, incluida la final en Barranquilla.

Desde el brote del coronavirus hace más de un año, las medidas de varios gobiernos sudamericanos para contener su propagación -como restringir la entrada de extranjeros a sus países, cerrar fronteras y prohibir eventos masivos- han tenido un fuerte impacto en las competencias regionales. . Un efecto dominó que ya había llegado tanto a la Libertadores como a las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022, que se retrasan. La octava fecha, en la que Colombia debería recibir a Argentina precisamente en Barranquilla el 8 de junio, también sigue teñida de incertidumbre.

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