Iván Jaksic: "Chile tiene una cultura en la que el clasismo persiste y genera resentimiento y violencia" |  Internacional
Iván Jaksic Andrade, en su domicilio de la comuna de Providencia, en Santiago, el 12 de mayo.
Iván Jaksic Andrade, en su domicilio de la comuna de Providencia, en Santiago, el 12 de mayo.Cristian Soto Quiroz

El historiador chileno Iván Jaksic (Punta Arenas, 1954), Premio Nacional de Historia 2020, reflexiona sobre las causas del malestar social que estalló en su país en octubre de 2019 y la solución política con la que intentó canalizar la crisis: el cambio de Constitución. Al momento de la elección de este fin de semana, donde 14,7 millones de ciudadanos están convocados a las urnas para elegir a los 155 redactores del nuevo texto, el académico se muestra prudente: “Se han generado muy altas expectativas respecto al cambio que podría significar la Constitución”. asegura en esta conversación por videoconferencia, en una ciudad como Santiago de Chile que trabaja a mitad de camino de la pandemia del covid-19.

Pregunta. ¿Qué pasó con Chile desde el retorno a la democracia en 1990?

Respuesta. La transición fue un gran triunfo para los valores democráticos, pero la situación era muy delicada, con Augusto Pinochet aún al mando del Ejército, con una derecha desconfiada y agresiva apoyada en un sistema electoral sesgado que le daba mayoría en el Congreso y una autoridad autoritaria. Constitución. con enclaves democráticos.

pag. ¿Se avanzó “en la medida de lo posible”, como explicó el presidente Patricio Aylwin (1990-1994)?

R. Era difícil avanzar hacia una democratización más profunda, especialmente cuando las prioridades eran la recuperación económica y una política de derechos humanos que requería mucho cuidado para no precipitar otra intervención militar. Esto, a largo plazo, fue visto cada vez más por las nuevas generaciones como una rendición, una excesiva cautela, una democratización truncada.

pag. ¿Cómo explica los disturbios que estallaron en los disturbios de octubre de 2019?

R. En parte por las condiciones de la transición, pero también en parte por las transformaciones globales donde los valores y las instituciones de la representación democrática han ido perdiendo terreno. También hay situaciones concretas, como el aumento del costo de la educación, la salud y la vivienda, que han llevado a demasiadas familias a endeudarse y a las generaciones más jóvenes a ser escépticas sobre una meritocracia efectiva y sus oportunidades en el futuro. Los partidos políticos no renovaron a su pueblo y sus valores; Instituciones como la Iglesia Católica (que tenía mucho prestigio al inicio de la transición), las colusiones empresariales, la oscura relación entre los negocios y la política, los escándalos de probidad en las Fuerzas Armadas, crearon un clima de abuso y corrupción. La lista es larga, pero el sentimiento principal es que las instituciones ya no son del todo fiables.

pag. ¿Cuáles son las demandas de esta sociedad compleja hoy?

R. Además de la igualdad ante la ley, prevalece la exigencia del reconocimiento de identidades, ya sean individuales o grupales. Y muchos son justos, pero la institucionalidad y la cultura no han ido al mismo ritmo ni a la misma velocidad. Se han logrado cosas muy importantes en cuanto al reconocimiento de la diversidad, tanto es así que la convención constituyente será conjunta, pero en otros ámbitos las reformas no han logrado convencer.

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pag. ¿Y los jóvenes? Desde los disturbios, se ha evidenciado una ruptura generacional …

R. La impaciencia ha prevalecido, sobre todo en las generaciones más jóvenes, que también viven en un mundo tecnológico casi impensable hace 30 años. Hay situaciones nuevas, como el narcotráfico, que ha causado estragos en poblaciones con poca infraestructura y protección policial. También, y muy importante, es la percepción de desigualdad incluso para aquellos sectores que salieron de la pobreza gracias a la democratización y al crecimiento económico.

pag. En las protestas, las banderas chilenas desaparecieron y predominaron otras, como la mapuche. ¿Como lo explicas?

R. Es un símbolo y una realidad. Los pueblos originarios, especialmente en la Araucanía, han sufrido el abandono del Estado y el abuso de algunas grandes empresas nacionales y transnacionales. El pueblo mapuche tiene una historia de resistencia y, por ello, se ha convertido en un símbolo nacional para las personas que se sienten discriminadas. Aquí hay una tarea pendiente, que ningún gobierno ha podido resolver. Queda por ver si la representación que han obtenido los pueblos indígenas en la convención constituyente será suficiente para redefinir y fortalecer los lazos con el Estado. Las banderas chilenas no han desaparecido, pero las cargas simbólicas han cambiado, como se ve en la destrucción de muchos monumentos en todo el país, un problema por lo demás bastante global.

Iván Jaksic Andrade, en su casa de Santiago, el pasado miércoles.
Iván Jaksic Andrade, en su casa de Santiago, el pasado miércoles.Cristian Soto Quiroz

pag. ¿Se inicia un nuevo ciclo histórico en Chile con la vía constituyente?

R. Tengo mis dudas, porque la cultura democrática y participativa también se construye desde abajo, no solo desde un documento escrito. Una sociedad civil más fuerte es lo que se necesita, y para ello hay un camino constitucional, es cierto, pero también es necesario fortalecer las organizaciones ciudadanas y una mayor transparencia y responsabilidad por parte de las instituciones representativas. Lo que me parece muy importante es el acuerdo consensuado de paridad. Es muy probable que esto genere nuevas miradas a viejos problemas.

pag. ¿Qué asuntos que le importan al pueblo persistirán, a su juicio, incluso con la redacción de una nueva Constitución?

R. La percepción y el sentimiento de desigualdad persistirá en Chile, incluso con una nueva Constitución. Incluso si se mejoraran los salarios y aumentara el poder adquisitivo, siempre existirá el hecho de que a otros, sin merecerlo, les va mejor. El acceso a mayores y mejores oportunidades no cambiará sin una fuerte intervención del Estado, y para eso se requiere un consenso político.

pag. Entonces, ¿no era la Constitución el problema?

R. Es parte del problema, por su falta de legitimidad. Pero hay otros problemas, como el sistema electoral que conduce a la fragmentación de los partidos, la desigualdad y los millones de personas que viven en condiciones precarias. También una cultura en la que el clasismo persiste y genera resentimiento y violencia.

pag. ¿Cómo describiría la crisis múltiple que enfrenta Chile?

R. Como una bola enredada, llena de espinas, que hay que desenredar con cuidado para tejer una tela nueva, más cálida y resistente.

pag. ¿Cuál sería la salida hoy, si la Constitución por sí sola no extinguirá el conflicto?

R. Sigue buscando soluciones a través de acuerdos políticos. Con partidos tan pequeños que se despiden en cualquier lugar, es muy importante generar consensos en torno a la convivencia democrática. Todavía hay sectores que no rechazan la violencia y, otros, que siguen protegiendo sus privilegios mal ganados.

pag. ¿Ves un país hoy destrozado?

R. Más que destrozado, lo encuentro torpemente tratando de salir de una camisa de fuerza. Lo mejor sería respirar hondo, conocer cada giro de la tela y buscar la salida sin forzarla. Se puede hacer. Se encontraron soluciones en épocas igualmente difíciles del pasado.

pag. ¿Cuáles son las tareas pendientes de Chile?

R. Fortalecer la democracia, mejorar la convivencia, respetar las diferencias, retomar ciertos valores e instituciones republicanas, castigar con más dureza la corrupción y la colusión, buscar puntos de encuentro humano y ciudadano. En resumen, integre. Y esto incluye la integración de nuestras regiones a través de un mayor poder de decisión local.

pag. ¿Existe peligro de desaparición de algunas instituciones, cuestionó?

R. No lo veo, aunque algunos como el Tribunal Constitucional o el sistema presidencial están muy cuestionados. Este es un país que conquistó temprano un espacio institucional y prosperó con ellos. Más bien requieren reformas.

pag. ¿A qué esperas este fin de semana? ¿Existe el riesgo de que no haya una participación pacífica?

R. Creo que será electoralmente pacífico, pero puede haber excepciones. Recientemente se suspendió una floreciente actividad comunitaria: familias enteras disfrutaban todos los fines de semana del cierre de las avenidas al tránsito vehicular para caminar o hacer deporte. Un grupo de ciclistas, una especie de manada, comenzó a agredir a la gente y a robar la señalización. Los motivos? Un verdadero misterio. Algo así puede pasar este fin de semana. Espero que no…

pag. ¿Qué recibirán las nuevas generaciones de Chile?

R. En un contexto de fuerzas centrípetas y centrífugas, solo hay esperanza de un Chile más integrado, más tolerante, con algunos valores fuertemente compartidos de convivencia y solidaridad e instituciones que los expresen.

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