José Manuel Restrepo: "No podemos afectar a la clase media de Colombia" |  Economía
Foto fechada el 26 de octubre de 2018 del nuevo ministro de Hacienda de Colombia, José Manuel Restrepo, durante una entrevista en Bogotá.
Foto fechada el 26 de octubre de 2018 del nuevo ministro de Hacienda de Colombia, José Manuel Restrepo, durante una entrevista en Bogotá.Mauricio Dueñas Castañeda / EFE

Alguien tenía que hacerlo y José Manuel Restrepo (Bogotá, 1970) aceptó. Cuando el ministro de Finanzas de Colombia y algunos viceministros renunciaron a sus cargos el 3 de mayo, el gabinete del presidente Iván Duque tropezó. Se necesitaba un reemplazo inmediato, alguien preparado en materia de finanzas públicas, pero sobre todo, dispuesto a tomar las riendas de la oficina donde nació la reforma tributaria, que desencadenó las violentas protestas que continúan hoy en las calles de Colombia.

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Académico con un doctorado de la Universidad de Bath, Restrepo aclara: «No soy un candidato que aparece de la noche a la mañana». Llegó al gabinete como ministro de Comercio, cartera que aún ostenta pendiente del nombramiento oficial como ministro de Hacienda. Duque anunció su nombramiento en un tuit poco después de las renuncias y lo que queda es una ceremonia oficial. Por sus años al frente del Ministerio de Comercio, Restrepo afirma ser el funcionario mejor calificado para acercarse a las empresas y buscar un nuevo convenio fiscal en el que los que tienen más ingresos paguen más impuestos.

Su antecesor, Alberto Carrasquilla, había sido funcionario del gobierno del expresidente Álvaro Uribe, figura polarizante en el país. Restrepo, en cambio, no está ligado al uribismo y pone sobre la mesa una pizarra limpia en la que busca diseñar su propia propuesta para que el Gobierno recaude más impuestos sin afectar a la clase media. Mientras tanto, la deuda pública está creciendo y se estima que a finales de este año llegará al 65% del producto interior bruto. En entrevista telefónica con EL PAÍS, el funcionario muestra confianza en que el país logre una nueva reforma y preserve el grado de inversión de la deuda soberana.

Pregunta. Como funcionario, como nuevo ministro de Hacienda y como colombiano, ¿cómo se siente al ver las protestas?

Respuesta. El Gobierno ha sido un gobierno democrático que cree y respeta la protesta social, que la ve como un derecho democrático legítimo y que valora una protesta respetuosa en la que no se afecten los derechos de los demás. En este sentido, se trata de rechazar los abusos de la fuerza pública, así como los bloqueos, actos vandálicos y actos que dañen la propiedad ajena o cuando se produzca violencia en propiedad pública. Dicho esto, me parece que es muy importante reconocer que esta protesta merece ser abordada. ¿Cómo? Con actitud de diálogo, concertación, escucha abierta. Recibo una misión, que es identificar formas de lograr un gasto social sustentable con financiamiento sustentable. En este momento más que nunca en nuestro país necesitamos actos de grandeza para poder escuchar al otro, escuchar a los diferentes actores de la sociedad, como los jóvenes y los empresarios. Seguramente después con los sindicatos, con los partidos políticos y dirigentes, con la academia, con las entidades territoriales y con los actores representativos de las finanzas públicas para construir consensos. Enfrentamos el impacto de la pandemia que nos afectó en indicadores clave como la pobreza, el desempleo y que afectó a muchos sectores. Lo que también se capta allí es una preocupación, un sentimiento de la juventud, por ejemplo, también de otros actores sociales, una preocupación genuina que merece ser atendida. Y por eso en nuestro proyecto de gasto social lo que queremos es atender a los actores más vulnerables de la sociedad.

pag. ¿Cómo será la nueva reforma tributaria?

R. No lo llamaría una reforma tributaria, sino un proyecto de gasto social con financiamiento sustentable que tiene tres propósitos. El primero es avanzar en el servicio a los más vulnerables. Reconocer que estos actores más vulnerables son los jóvenes que buscan trabajo por primera vez, aquellos que buscan acceso gratuito a la educación superior en los estratos más vulnerables. Y ahí hay que reconocer que el presidente Iván Duque ya anunció que el acceso gratuito a la educación superior en todas las instituciones públicas a unos 700.000 jóvenes. Hoy también son vulnerables los informales, los que afrontan el día a día con recursos y que necesitan ingresos de emergencia. Por eso se ha pensado en continuar un programa como el de Renta Solidaria que existe en Colombia. Y los micro y pequeños empresarios que se han visto gravemente afectados por la pandemia también son vulnerables. Otro punto de consenso es que este proyecto no puede tocar, no interferirá y no afectará a la clase media. Y hay otro punto de consenso es que tenemos que aprovechar ese sentido solidario que han expresado el sector empresarial y los sectores más pudientes para levantar la mano y decir ‘queremos aportar’.

pag. ¿Cuál fue, en su opinión, el error de la propuesta anterior?

R. No suelo actuar basándome en los espejos retrovisores. Veo del presente al futuro, y en el futuro lo que necesitamos es no afectar a la clase media. No debemos tocar el impuesto al valor agregado (IVA). No debemos ampliar la base de personas físicas ni el impuesto sobre la renta. En segundo lugar, hay que ir a lo que ya han expresado los sectores más ricos, sectores empresariales que a través de sus gremios han expresado que quieren aportar y señalar formas de hacerlo a través de instrumentos como el recargo al impuesto sobre la renta, materias relacionadas con el impuesto sobre la renta. bienes, entre otros temas. Y tercero, que en todo caso recopilemos los intereses y preocupaciones de todos los actores políticos sobre las vulnerabilidades sociales. Y hay coincidencia en los sectores vulnerables, en los desempleados, en los jóvenes, en las mujeres que perdieron su empleo, en los sectores informales y en las micro y pequeñas empresas.

pag. Si no aprueba una reforma tributaria para recaudar más impuestos, Colombia corre el riesgo de perder su grado de inversión, lo que desencadenaría el pago de intereses.

R. Nuestra respuesta busca asegurar la estabilidad de nuestras finanzas públicas. Y también garantizar esa estabilidad social, que es fuente de crecimiento, fuente de desarrollo y, en última instancia, fuente de estabilidad macroeconómica. Los actores internacionales, los mercados y el análisis de riesgos deben ser plenamente conscientes del impacto que ha tenido la pandemia en países como Colombia y reconocer la diferencia entre impacto temporal o impacto permanente.

pag. Entonces, ¿confía en que Colombia no perderá su grado de inversión?

R. Estamos haciendo el esfuerzo de garantizar una estabilidad fiscal que transmita claridad a los mercados internacionales y simultáneamente estabilidad social. No podemos ser indiferentes al contrato social. Las dos cosas deben verse en equilibrio. Los dos propósitos no son ajenos. Y creo que en un escenario posterior a una pandemia, para todos los actores nacionales e internacionales, esto debería ser lo suficientemente claro.

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