Formado en su tierra, en París y en las cocinas de Martín Berasategui en San Sebastián, el chef Gonzalo Aramburu es el primero de Argentina en obtener dos estrellas Michelin para su restaurante, que lleva por nombre su apellido y está en el barrio de Recoleta, de Buenos Aires. Otras seis salas se han llevado una estrella, siete han recibido una estrella verde y 57 han sido seleccionadas y recomendadas por la Guía Michelin en su esperado desembarco en el país austral, donde ha empezado por valorar solo la escena gastronómica de la capital y la provincia de Mendoza.

De hecho esa tierra cordillerana caracterizada por su actividad vinícola compitió de igual a igual con la cosmopolita plaza porteña, pues en este primer reparto de estrellas en Argentina recibió en total cuatro, las mismas que la ciudad rioplatense.

Los premios se entregaron la noche de este viernes en una ceremonia realizada en Arena Studios, unas naves industriales del popular barrio de La Boca donde se organizan sin embargo exclusivos eventos.

Cuando Gwendall Poullennec, director general de la Guía, anunció que las dos estrellas iban para Aramburu, el aplauso fue unánime. No en vano el tímido chef de 47 años lleva 16 al frente de una creativa propuesta de ‘fine dining’, como le dicen aquí a la alta cocina, que ha conquistado a la crítica y a los comensales, es parte de la lista ‘The 50 Best Latinoamérica’ y está dentro de la red de Relais & Châteaux.

Seis restaurantes con una estrella

La Guía Michelin además repartió seis estrellas individuales en su estreno argentino. Otro ‘peso pesado’ de la gastronomía nacional se llevó una de estas nuevas condecoraciones. Se trata de la parrilla Don Julio, situada en una esquina del turístico barrio de Palermo y a cargo del chef Guido Tassi. Especializada en carne y cortes argentinos, está dentro de los `50 Best’, es una de las más conocidas en la ciudad y la favorita de Messi.

Por el contrario, Trescha acaba de abrir hace unos meses en un elegante salón solo para diez comensales por servicio, que se sientan a lo largo de una ondulante barra donde el chef Tomás Treschanski y su equipo ejecutan los 15 pases de su innovador menú degustación.

En este caso. el cocinero formado en diversos restaurantes europeos, entre ellos el español Azurmendi, antes de abrir su propio local, se llevó en esta noche grande para la gastronomía argentina dos chaquetillas con el sello de la Guía, pues además de su estrella recibió el ‘Premio Michelin Joven Chef’ por los resultados que demuestra a sus 25 años.

Toda la gala estuvo marcada por unos galardones que apoyaban sobre todo el talento emergente y a jóvenes chefs que están introduciendo en la cocina argentina tradicional de carne, pasta y pizza una revisión creativa y a la vez histórica, que busca poner en valor el peso y la riqueza de la inmigración y sobre esa base junto con el producto nacional y la cultura autóctona pivotar hacia alta gastronomía de nivel mundial.

Las restantes estrellas viajaron hasta la cordillera de los Andes, donde recalaron en un valle de viñedos y olivares sobre el que se asienta Mendoza. Allí han distinguido al restaurante Azafrán, a cargo del chef Sebastián Weigandtm, que juega con producto local de calidad y la comida milenaria de los colonos primitivos de la región.

También a Brindillas, del chef Mariano Gallego; Casa Vigil, en el que Iván Azar cocina desde la huerta aunque inspirado en la Divina Comedia de Dante, y Zonda Cocina de Paisaje, abierto hace un año en la prestigiosa bodega Lagarde de la mano del cocinero Augusto García.


Todos los chefs argentinos que recibieron estrella Michelin, junto al director general de la Guía francesa


l.pintos

Los verdes

Siete restaurantes de argentina han sido premiados por su compromiso con la naturaleza y la sostenibilidad. Ostentan desde ahora su estrella verde Don Julio, que así fue uno de los grandes triunfadores de la noche; Casa Vigil, que también repite distinción; Zonda Cocina de Paisaje, Anchoíta, Crizia, El Preferido de Palermo (en Buenos Aires, propiedad de los dueños de Don Julio) y Riccitelli Bistró, en la importante bodega homónima en Mendoza.


Los nuevos estrellas verde en Argentina

Bib Gourmand

Siete establecimientos argentinos se enteraron en la ceremonia realizada solo unos días después de las elecciones presidenciales que en su caso la Guía les otorgaba los Bib Gourmand, que reserva para distinguir a quienes destacan por su excelente relación calidad-precio.

En este caso sí están todos ubicados en la ciudad de Buenos Aires. Son Anafe, Bis Bistró, Mengano, Caseros, La Alacena Trattoria, Reliquia y República del Fuego.

Recomendados en Argentina

Los misteriosos inspectores de la Guía Michelin seleccionaron hasta 57 restaurantes para incluir, y por tanto recomendar, en la publicación, 42 de ellos en la capital y 15 en suelo mendocino.

Aquí, también variedad: desde la tradicional parrilla de carne (Abrasado, Fogón Cocina de Viñedo, Quimera Bistró y Renacer, en Mendoza; Benedetta, Duhau Restaurant & Vinoteca, El Preferido de Palermo y La Carnicería, en Buenos Aires) o el menú de la historia argentina del mendocino 5 suelos y Patricia Curtois, en la bodega Durigurti, hasta el asiático Niño Gordo, los japoneses Buri Omakase, Kōnā Corner y Uni Omakase, el israelíe Mishiguene, el coreano Na Num, los italianos La Alacena Trattoria, Raggio Osteria, Sottovoce y el escandinavo Sál. O Chuí, Gioia Cocina Botánica, Marti y Sacro con su cocina vegetariana.

El vino

El vino fue otro de los protagonistas de la noche. Por un lado, porque hablar de él es hacerlo de Mendoza, y viceversa, y por otro porque esta noche primaveral se entregó el ‘Premio Michelin Sommelier’, que esta primera vez fue concedido a Martín Bruno, del restaurante Don Julio. Otro más para la parrilla más mediática de Buenos Aires, donde se forman largas colas cada noche sin falta que hablan poco español.