la insólita secuencia que terminó con Jimmy Butler, estrella de la NBA, rendido ante un nene argentino
la insólita secuencia que terminó con Jimmy Butler, estrella de la NBA, rendido ante un nene argentino

«Bueno, nada, les cuento la historia de cómo mi hermano y yo conocimos al mejor tipo de este planeta, acá Jimmy Butler«. El relato de Zoe Velázquez, una argentina que viajó con su familia a Estados Unidos y conoció a la estrella de la NBA, resultaría inverosímil en cualquier charla de café entre amigos. Ante cada anécdota, la preguntas se repetirían en un mismo tono, tanto exclamativo como interrogativo. «¿Es verdad? ¿Me estás hablando en serio?». Para cada respuesta, la hermana de Felipe (12) tendrá material testigo, desde fotos hasta videos.

Todas esas pruebas fueron reveladas para entender cómo hizo una familia de Chubut para entablar relación con la máxima figura de los Miami Heat.

De la desilusión a la ilusión. Felipe tuvo la fortuna de conocer a Butler tras una insólita secuencia de hechos. Todo comenzó con un cartel en la tribuna. Y terminó con un abrazo, una primera fila con puntos dedicados, una charla con el equipo completo, una cena y regalos por doquier: desde indumentaria de primera línea hasta un skate.

Todo ocurrió en enero, cuando la aventura se hizo viral. Pero la hermana de Felipe reveló en las últimas horas, y con lujo de detalle, la combinación de sucesos que permitieron estar tan cerca de una figura de la mejor liga de básquet del mundo, algo le resulta imposible hasta a cualquier fanático local.

Era martes 24 de enero, cuando la familia argentina fue a ver los Heats. «Feli es fan de Jimmy, literalmente lo adora desde que lo vio. Así que le hice un cartel para tirarnos un lance porque no teníamos idea si algún día íbamos a poder volver», contó Zoe.

Esa pancarta llevaba el escudo del equipo e incluía un divertido mensaje junto a un pedido: «Querido Jimmy: volamos más de 4405 millas para verte jugar. ¿Podemos tomarnos una foto o un café?».

El cartel que hizo Felipe para llegar a su ídolo.El cartel que hizo Felipe para llegar a su ídolo.

Lo cierto es que la ubicación que tenían para el partido contra los Boston Celtics no era la mejor. Era imposible que cualquier jugador pueda verlo. Entonces, Zoe fue llevando a su hermano menor «por las zonas más bajas, preguntándole a todos los guardias» si los podían dejar pasar para mostrar el cartel.

«Nadie nos dejaba pasar y era entendible porque no es lo correcto. Pero un pibe se apiadó de nosotros y nos dejó bajar. Y ahí fue donde TNT agarró el momento exacto donde yo le cuento a Feli la mala noticia: Jimmy no jugaba«, siguió contando Zoe sobre el momento en que la imagen de televisión registró a Felipe dejando caer su cartel al piso y agarrándose la cabeza. El escolta nacido en Texas hace 34 años no había podido ser de la partida porque sufría una lesión.

El desencanto duró un puñado de minutos, más precisamente los primeros dos cuartos. En el entretiempo, explicó Zoe, «gente del staff del Heat se comunicó conmigo porque habían visto el video, lo que procedió a llevarnos a la cancha para darnos en vivo regalos que había mandado Jimmy desde su casa«. Allí comenzó la locura.

«Feli y yo ya estábamos completamente realizados como fans del básquet a lo que nos dicen ‘tenemos un par de asientos acá para que miren lo que queda del partido’. Era en cuarta fila», agregó la joven, en un hilo que compartió este viernes en Twitter. Cada mensaje, con su foto y video correspondiente.

Eso no fue todo. Hubo más, y mejor. «Terminando de ver el partido se me acerca alguien y me pregunta si nosotros éramos los del video. Era el representante de Jimmy, que procede a decirme que Jimmy nos quería conocer. Y ahí fue donde Felipe y yo casi la quedamos», bromeó.

Fue así que la mañana del 25 de enero, los pasaron a buscar y los llevaron al estadio, donde se concretó el encuentro estelar. Besos, abrazos, risas y fotos con el mismísimo Jimmy Buttler. La primera reacción de Felipe al verlo fue correr por toda la cancha. El asombro y la efervescencia invadían la escena. Rápidamente, volvió y lo abrazó.

Zoe siguió contando: «Nos preguntó si nos podíamos quedar a ver su próximo partido (era el 27), pero nosotros nos volvíamos el 26. A lo que el tipo se encarga de cambiarnos todo para que nos quedemos a verlo». Y detalló: «Jimmy no solo nos llevó a conocer el vestuario, sino que le regaló un par de zapas firmadas a Feli y una camiseta usada en partido y dedicada. Nosotros le dejamos una bandera argentina para que guarde».

Los hermanos argentinos fueron llevados luego al shopping de los Heat para que elijan la ropa que quieran. «El sueño del pibe», soltó Zoe al mostrar una foto de Felipe eligiendo una camiseta del club que consiguió tres veces al anillo en su historia (2006, 2012 y 2013)

Felipe en el store de los Heat. Felipe en el store de los Heat.

Lo deportivo se hizo a un lado, cuando Butler los invitó a cenar. Sí, tuvieron la posibilidad de meterse en la intimidad del gladiador de los Heat. «No les puedo explicar el interés genuino que tenía el tipo en conocer a Feli. Realmente humilde. Y para mí era realmente irreal estar hablando de NBA mientras comía con un jugador NBA», precisó Zoe sobre ese momento imborrable.

Jimmy Bluter, en plena cena con la familia argentina.Jimmy Bluter, en plena cena con la familia argentina.

La joven hizo las veces de traductora entre su hermano y Jimmy. En una de las charlas, el pequeño le contó que hacía skate desde chiquito. Y Butler respondió con un enorme gesto. «Le dijo que al otro día lo iba a llevar a comprarle uno. Pensamos que estaba jodiendo. Pero no, al otro día lo llevo personalmente a comprarlo, y si se fijan, el se compró uno matching«, describió Zoe.

El enorme gesto de Butler: le regaló un skate a Felipe.  El enorme gesto de Butler: le regaló un skate a Felipe.

Llegó la noche del partido. Primera fila para los hermanos argentinos. Sus padres, un poquito más atrás. La ansiedad era total. «No tengo explicación de lo que es ver un partido desde ahí. Jimmy vino a saludarnos pre partido y decirnos que iba a jugar lo mejor posible», reveló Zoe.

Y contó una perlita de color: «Saben qué es lo cómico. Jimmy le dedicaba tantos a mi hermano. Lo señalaba, le hacía gestos. En el entretiempo nos vino a decir que éramos de suerte porque cuando estábamos en la cancha parecía que ganaban». De no creer.

Los hermanos, en primera fila, con el mismísimo Jimmy Butler.Los hermanos, en primera fila, con el mismísimo Jimmy Butler.

Todo terminó con victoria y festejo en el vestuario. Sí, entre todos los jugadores estaba Felipe, quien presenció la charla postpartido del equipo con el entrenado. Y hasta le pidieron una frase final que decoró, entre el círculo humano y con las manos hacia arriba, con el característico «un, dos, tres, Argentina».

«Nos despedimos de Jimmy. Nos agradeció por todo y nos fuimos del estadio porque en unas horas nos volvíamos a Argentina. Fue la mejor experiencia de nuestras vidas y no me voy a cansar de agradecerle a todos los que tuvieron algo que ver. El Heat se portó súper bien, el coach, los jugadores. Y a Jimmy más que nada, que se notó que le salió de adentro», cerró Zoe

El propio basquetbolista lo demostró después en sus redes, donde publicó en el feed de su cuenta de Instagram un emotivo video compilando los momentos compartidos con Felipe: «Mejor que una foto, un niño increíble que tiene una vida increíble por delante».

Final feliz con Jimmy Bluter con una bandera argentina.Final feliz con Jimmy Bluter con una bandera argentina.