La Unesco reprende a España por el estado de conservación de Doñana |  Clima y medio ambiente

La Unesco ha reprendido a España por el alarmante estado de conservación de Doñana, con tres acuíferos declarados «sobreexplotados» tras ser agotados durante décadas por la agricultura intensiva de frutos rojos y el núcleo turístico de Matalascañas. El golpe del organismo de Naciones Unidas al Gobierno se produce tras la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, que en junio condenó a España por no adaptar medidas para proteger los ecosistemas de la reserva natural del robo masivo e ilegal de sus aguas subterráneas. .

Más información

“Persiste la incertidumbre científica sobre los impactos futuros sobre los ecosistemas acuáticos de Doñana y sus riesgos futuros por el impacto del cambio climático en la reserva”, subraya el documento que los expertos del Comité del Patrimonio Mundial analizarán en los próximos 15 días. 44ª sesión, celebrada en China a partir de este viernes. De los cincuenta espacios naturales que tiene Europa en esta selecta lista de joyas ecológicas, solo se reseñará Doñana.

Desde 2011, la Unesco exige cíclicamente que España aplique medidas efectivas para proteger Doñana. Ahora sus expertos exigen que el Gobierno les presente un informe dentro de un año y medio para evaluar el estado del parque natural, que su Comité del Patrimonio Mundial examinará en su próxima sesión en 2023. Después de décadas de saqueo de agua en la frontera con Doñana, hace un año el Ejecutivo declaró “sobreexplotados” los acuíferos La Rocina, Almonte y Marismas (1.630 kilómetros cuadrados). Para hacer que la situación cambie y se recuperen los acuíferos y ecosistemas, el organismo de la ONU ofrece 15 recomendaciones y atribuye responsabilidades a la Junta de Andalucía y a la Consejería de Transición Ecológica y Reto Demográfico.

Entre ellos se encuentra un plan estratégico que aclara la reducción en el consumo de agua planificada por el Gobierno para mitigar el efecto del cambio climático en la reserva. Es decir, con las previsiones actuales de aumento de temperaturas, ¿cómo espera el Gobierno mantener la riqueza de los humedales y su valor ecológico de cara al panorama climático de las próximas décadas?

El Gobierno «comparte el análisis de la problemática que aqueja a Doñana», pero defiende sus últimas actuaciones para frenar el robo de agua. «Desde el minuto uno hemos actuado en aquellas áreas donde sí tenemos capacidad, en la gestión y planificación del agua, tanto en aguas subterráneas como superficiales», argumenta el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, quien destaca que la gestión del espacio Corresponde a la Junta. El ministerio alega que tanto el informe de la Unesco como la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE son procedimientos «que ya estamos en marcha cuando llegamos al gobierno».

Los expertos de la Unesco también recomiendan deberes que implican una mayor inversión, como proporcionar más recursos a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, organismo competente para cerrar los pozos ilegales de los cultivadores ilegales de fresa. No hemos dejado de trabajar para abordar los problemas de Doñana ”, defiende Morán. El ministerio destaca que entre 2018 y 2020 ha cerrado más de 200 pozos, a un ritmo de entre 15 y 20 semanales, y ha realizado 1.400 acciones de control y vigilancia en los últimos tres años.

Paralelamente, la Unesco insta a la Junta de Andalucía a continuar «la ejecución urgente» de su plan de reserva, que solo tiene el 17% de las medidas completadas en cinco años y carece de un presupuesto fijo, según la organización de WWF. El 83% de las medidas del plan están incompletas y el 40% de ellas ni siquiera había comenzado a aplicarse hace año y medio. No obstante, la Junta hace una lectura positiva para «mantener a Doñana en la lista de Patrimonio de la Humanidad», según fuentes de la Junta de Andalucía. «Obviamente hay cosas por mejorar, pero es una situación heredada y estamos trabajando para corregir las deficiencias», dijeron fuentes.

Doñana, a vista de pájaro.  HÉCTOR GARRIDO
Doñana, a vista de pájaro. HÉCTOR GARRIDO

Los expertos de la Unesco agradecen el reciente esfuerzo del Gobierno para paliar el robo de agua con «inspecciones continuas, el uso de tecnología de observación de la Tierra y el cierre de pozos ilegales y tierras de cultivo regadas al margen de la ley». Pero paralelamente, en su informe exigen que el Gobierno «anime, incentive y proporcione financiamiento si es necesario a los agricultores que quieran adoptar prácticas agrícolas sostenibles».

En cuanto al núcleo turístico de Matalascañas, el más cercano a Doñana y que en verano representa el mayor consumo de acuíferos sobreexplotados, la Unesco pide al Gobierno que reubique los pozos más cercanos a la reserva en un plazo de tres años. La solución podría provenir de la reubicación de las cuencas actuales en un área más al oeste, o la extensión del trasvase de agua del río Guadiana que llega a Mazagón, dice Felipe Fuentelsaz, ingeniero agrónomo de WWF.

«Doñana se encuentra en estado crítico, por eso la Unesco se mantiene alerta y ha vuelto a pactar con WWF, entendiendo que sus problemas trascienden los límites del espacio, advirtiendo de pasividad en la ejecución del plan fresa», criticó el secretario general de WWF. , Juan Carlos del Olmo. “Doñana se remonta 50 años en el tiempo y está tan amenazada como cuando fue declarada Parque Nacional [en 1969]. Se acaba el tiempo para las marismas secas, lagunas peridunales que están desapareciendo o especies de insectos, anfibios o peces que languidecen sin que nadie se dé cuenta ”, concluye Del Olmo.

Puedes seguir CLIMA Y MEDIO AMBIENTE en Facebook Y Gorjeoo regístrate aquí para recibir nuestro boletín semanal

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *