Luis Romo: Cruz Azul sobrevive y se lleva el partido de ida de la final de la Liga MX ante el Santos
El portero de Cruz Azul Corona celebra la victoria.
El portero de Cruz Azul Corona celebra la victoria.ANDRES HERRERA / AFP

Hay escepticismo mezclado con alegría. Cruz Azul ha ganado la ida de la Liga MX 0-1. El conjunto cementero ha sacado una valiosa ventaja ante Santos Laguna y volverá a su equipo, en el estadio Azteca, para intentar dejar atrás más de 23 años cargados de una colección de burlas, derrotas agonizantes y títulos perdidos. Los cementeros jugarán, este domingo (20:15, hora del centro de México), contra su maldición.

Cruz Azul jugó en el alambre. La postura del club en la final de ida fue salir y mantenerse firme. Aguanta como un sparring de caja. Los cementeros dieron la iniciativa a los lugareños para que descifraran cuáles eran las grietas ideales para atacar.

En los primeros minutos, Santos Laguna tomó el mando. Otero y Aguirre le pegaron desde fuera del área, con tiros rasantes pero sinuosos, que asustaron a los cementeros custodiados por Jesús Corona, un portero de 40 años que insiste en ganar la Liga con Cruz Azul antes de retirarse.

Más información

Jonathan Rodríguez, goleador e ídolo momentáneo de Cruz Azul, empezó a romper el muro del Santos. En la primera parte estuvo de la mano del último zaguero lagunero y, cuando tuvo opción de tiro, se enredó con los propios pies. Rodríguez incluso intentó un disparo chileno que fue bien salvado por Carlos Acevedo, el arquero revelación de México.

El intermedio sirvió para que el vestuario de Cruz Azul llenara el tanque para aguantar. El técnico celeste, el peruano Juan Reynoso, pidió más resistencia para encontrar la debilidad de Santos. Los cementeros supieron combatir a los atacantes que se confundieron frente a la portería de Corona.

Reynoso, con 20 minutos para el final, movió el tablero. El técnico mandó a la cancha al pulcro Orbelín Pineda para sumarse al ataque de un Cruz Azul que tenía a su rival al alcance de la mano. Y el efecto fue inmediato. En una incursión al ataque, Pineda conectó con un Luis Romo en modo jugador de fútbol sala: dribló lo máximo posible para proteger el balón en el área rival. Los rebotes le favorecieron. Y con más determinación que creatividad, Romo marcó el 0-1. Un gol sufrido. La primera reacción del entrenador Reynoso fue pedir a sus jugadores que se calmaran antes de cualquier grito.

Los jugadores de Cruz Azul, al final del partido ante Santos Laguna.
Los jugadores de Cruz Azul, al final del partido ante Santos Laguna.Andrés Herrera / EFE

El tramo final fue para Santos una búsqueda frenética para mantenerse en la pelea. Para Cruz Azul fue un suplicio: ya se habían frustrado en muchas ocasiones por la victoria, incluidos campeonatos, en los últimos minutos. En Torreón, los de azul no querían la misma historia. Y, al menos en esta final de ida, no lo fue. La máquina mantuvo la calma ante la fuga de Santos, seña de identidad que ha impregnado a Reynoso desde su llegada hace poco menos de seis meses. El peruano llegó al club en la enésima turbulencia. El equipo había sido eliminado en las semifinales a pesar de tener una ventaja de 4-0. Esa imagen de derrota quedó atrás. Durante el torneo regular, Blue terminó como el líder del campeonato con la mejor ofensiva y defensiva.

Santos Laguna frustró a Cruz Azul en 2008. En esos días el equipo cementero acumulaba nueve años sin llegar a una final, y ganarla era otra hazaña. Esta vez, en 2021, Cruz Azul se aferra a un rayo de luz para volver a ser campeón, su mayor obsesión.

Suscríbete aquí a Boletin informativo de EL PAÍS México y reciba todas las claves informativas de la situación actual de este país

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *