Muere Antón Barrutia, director del mítico equipo Kas |  Deportes
Antón Barrutia, sube al puerto de Sollube en 1954.
Antón Barrutia, sube al puerto de Sollube en 1954.Cecilio / EFE

Antón Barrutia, fallecido en el hospital de Galdakao a los 88 años, fue un ciclista de los años de hambruna y un exitoso entrenador en el equipo de Kas, al que convirtió en una de las mejores escuadras del mundo. Nació en tiempos convulsos, sufrió la Guerra Civil cuando tenía tres años y tuvo que irse con su familia a Iurreta, su ciudad natal, cuando los bombardeos de la Legión Cóndor devastaron su pueblo; primero a Algorta y luego a Zalla, donde un avión alemán casi mata a su familia. Su madre lo escondió debajo de un árbol mientras ráfagas de ametralladoras barrían el camino.

De adolescente, fue a trabajar en una cantera y caminó nueve kilómetros desde su casa para hacer sus ocho horas diarias. Su hermano Cosme ya andaba en bicicleta y un día, después del trabajo, Antón fue a hacer una prueba en Galdakao. El primer día terminó segundo y el segundo día ganó. Su padre se opuso, dijo que con un abismo en la familia ya estaba bien, pero Antón siguió con su negocio. A los 20 años ya vivía del ciclismo. En 1953 ganó 23 carreras con una licencia de Primera Especial para poder cobrar dietas, porque a los que tenían licencia de aficionado se les pagaba con tubulares, y prefirió el premio de 500 pesetas.

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Fue segundo en el campeonato de España de ciclocross y en 1955 realizó la Vuelta a Andalucía en bicicleta. Salió de Bilbao, hizo escala en Burgos, Madridejos, Aranjuez, Jaén, Granada y Málaga. Seis días de viaje por las 250 pesetas al día de dieta que le regalaba la organización. La Federación Española lo seleccionó para el Campeonato del Mundo de Ciclocross en Alemania. No tenía pasaporte porque no había hecho el servicio militar. Para cuando se lo entregaron, el equipo ya había viajado, así que se fue solo: en bus de Durango a San Sebastián. De allí a Irún en tren; luego otro tren a París. No sabía francés. Un soldado lo ayudó a conseguir el boleto para Alemania. Llegó el día anterior y nadie lo esperaba. No fue hasta tres horas después que llegó el presidente de la Federación. Anton rompió a llorar cuando lo vio. La Copa del Mundo fue al día siguiente. Terminó décimo, aunque se le rompió el cuadro de la bicicleta. Pudo ganar.

Cuando regresó, los militares lo estaban esperando en Vitoria. Sólo una semana después de entrar al cuartel se disputó la Ascensión a Arrate. Una brigada le dio permiso para correr a cambio de dos raciones de setas y 500 pesetas. Fue, ganó y se llevó 9.000 pesetas como premio. Al día siguiente, en el Gran Premio de Amorebieta Primavera, fue tercero. Su hermano ganó.

Un problema en el corazón

Antón Barrutia vivió de cerca la rivalidad entre Bahamontes y Loroño, aunque tenía debilidad por este último, su amigo Jesús. Estaba a un paso de ganar la Vuelta a España de 1959, pero la comida le hizo sentir mal en la etapa entre Barcelona y Lleida y la ventaja de 31 minutos sobre Suárez, que era el ganador final, desapareció. Antes, en 1957, estuvo a punto de poner fin a su carrera. El examen médico del Tour detectó un problema cardíaco. Le hicieron otra prueba cuando regresó y un cardiólogo le prohibió correr porque tenía un músculo cardíaco muy grande. Después de muchas consultas exigieron que un médico se responsabilizara de su salud para devolverle la licencia. Un amigo suyo, el Dr. Uriarte, lo hizo. Se retiró en 1966, pero siguió pedaleando hasta los ochenta y todavía estaba pedaleando en su bicicleta estática hasta hace unas semanas. Como profesional ganó 52 carreras.

Luego lideró el equipo Kas y protagonizó sus años dorados, lo que lo convirtió en el mejor grupo deportivo del mundo. Fue en 1971. Fichó a José Manuel Fuente, que en su primer año ganó el Giro de montaña, mientras que González Linares ganó la Vuelta a España. Al año siguiente, el Kas arrasó en la Vuelta. Mantuvo el maillot amarillo durante 17 de las 18 etapas y sus corredores ganaron siete. Ganaron por equipos, por puntos (Perurena) y el General, la montaña y el combinado con Fuente. Lasa terminó segundo y cuatro pilotos más terminan entre los diez primeros. En 1974, Dalmacio Langarica cedió todos los poderes a Barrutia y Fuente volvió a ganar la Vuelta. En 1979, finalmente, Antón Barrutia abandonó Kas y el equipo decayó hasta desaparecer al final de la temporada.

Anton se retiró, pero no del todo. Durante algunos años fue el piloto de los médicos de la Vuelta a España: Astorqui, Irigoyen, Grande y Cabezas, y siempre tuvo en mente el ciclismo. Magnífico narrador, voluntario en cualquier evento relacionado con las dos ruedas, siguió asistiendo a las comidas que organizaban todos los años los veteranos vascos hasta hace poco tiempo. Estaba planeando ir la próxima vez.

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