Reforma judicial en México: hay que ver el bosque, no solo el árbol |  Opinión
Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado mexicano.
Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado mexicano.Cuarto oscuro

Es un hecho incontrovertible que la administración de justicia presenta una notoria crisis de legitimidad, agravada en las últimas décadas, que hizo imperativo que los poderes de la Unión, desde nuestros propios apartados de responsabilidad y competencias, asuman una posición irreductible hacia un cambio de Poder Judicial de la Federación (PJF).

Hay que aceptar que en México la democracia se atrofió y que el Poder Judicial sufrió un innegable deterioro, como consecuencia de la corrupción, la deshonestidad, el nepotismo y la compra de resoluciones al mejor postor; sin desconocer el enorme cúmulo de privilegios que mantiene, en un país donde la pobreza hace estragos.

Nunca en la historia del Poder Judicial ha habido desacuerdos tan profundos entre éste y el titular del Poder Ejecutivo federal, como actualmente con el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien surgió de un genuino movimiento social que le otorgó una legitimidad innegable.

Tampoco en décadas se había tenido noticia de un enfrentamiento tan directo del Ejecutivo federal con los medios convencionales y los organismos electorales, acompañado del poder económico, que en el país se concentra en unas pocas manos.

Sin embargo, en el Congreso de la Unión dejamos de lado las divergencias naturales de nuestra filiación política -coyunturas que, en múltiples ocasiones, nos han separado- y, favoreciendo la deliberación plural, pudimos analizar, discutir y aprobar una reforma inédita en materia. de justicia, en un ejercicio de Parlamento abierto y escuchando la opinión del Poder Judicial.

Es una reforma integral que – hay que reconocerlo – nació de una visión autocrítica del propio Poder Judicial y que fue avalada por el Ejecutivo federal.

Sobre la resolución del Poder Legislativo de otorgar una prórroga al cargo de presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para llevar a cabo la reforma sin que se prolongue su mandato, se han expresado miles de opiniones, que han llevado al país a una polarización en la materia.

Sin embargo, sostengo que la Corte Suprema asumirá el rol principal para determinar la constitucionalidad del acto, analizando y discutiendo con total imparcialidad y responsabilidad la regularidad regulatoria del Poder Judicial.

Las críticas centran el debate únicamente en un árbol dentro del inmenso bosque que representa este amplio y robusto ejercicio legislativo, que, como pocos, es fruto del trabajo conjunto de los tres poderes de la Unión: expresión de equilibrio y colaboración que , en palabras del ex presidente de la Corte Suprema de Israel, Meir Shamgar, «hace posible la independencia en un contexto de supervisión recíproca definitiva».

Esto es a lo que nos convocó este debate parlamentario. El bosque que representan las reformas al PJF debe ser observado, criticado y explicado en su totalidad a la sociedad. De lo contrario, estaremos incumpliendo nuestra obligación de acercar e informar a la ciudadanía sobre el contenido de una reforma aprobada por amplio consenso de todas las fuerzas políticas, que incluyó por primera vez como destinatarios a las personas que siempre han sido olvidadas.

La reforma del PJF es producto de un proceso de colaboración institucional que apuntala el establecimiento de una mejor administración de justicia, más transparente, más capaz, más profesional e independiente, que rompa con las arraigadas prácticas de nepotismo y amiguismo que lo han hecho. mucho daño a ella. a la legitimidad del poder judicial.

Se necesitan las voces de la academia, la sociedad civil organizada y el campo intelectual sobre los desafíos y perspectivas de una reforma integral. Pero también sobre sus grandes beneficios y, por qué no señalarlo, sus posibles omisiones. Es fundamental que esta deliberación pueda ser conocida, comprendida y recibida por todas las personas.

En el Congreso de la Unión se discutieron ampliamente los elementos necesarios para garantizar un desempeño ético, profesional, independiente y eficaz de quienes integran el Poder Judicial de la Federación, que tienen un eco urgente en los poderes judiciales locales.

Apostamos a que con estos cambios el PJF recuperará, con sus propias acciones, los niveles de confianza social que requiere el lugar preeminente que ocupa en el marco institucional.

Las modificaciones normativas están orientadas a consolidar la profesionalización de los servidores públicos de la PJF, con una escuela de formación judicial especializada; el establecimiento de una carrera judicial para todas las categorías, que garantice que quienes ocupan esos espacios cuenten con las cualidades y cualidades requeridas para el cargo. Lo anterior, mediante criterios objetivos de profesionalización y estándares éticos por parte de los participantes de esta alta función.

Con este enfoque, se establecieron mecanismos para fortalecer los poderes institucionales para combatir la corrupción y el nepotismo dentro del Poder Judicial Federal.

Asimismo, la justicia necesita romper las enormes asimetrías entre mujeres y hombres mexicanos, exigiendo que revitalicemos el rol y competencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Por ello, se perfila un sistema de justicia que le permita, a través de la deliberación profunda, crítica e independiente de sus integrantes, concentrar sus esfuerzos en dar contenido a los valores constitucionales, y fijar criterios generales en temas de especial interés e importancia en la actualidad. ley. recepción de los derechos que garantizan la dignidad y la vida de las personas.

También se pretende que los precedentes lleguen a todos los rincones del país con la oportunidad necesaria para vincular a todos los jueces a resolver con justicia y equidad. Estaremos esperando sus acciones.

El fortalecimiento del debate al interior de los tribunales de apelación, transformando los tribunales unitarios del circuito en tribunales colegiados de apelación, garantiza mejor el recurso judicial efectivo, al incorporar un proceso deliberativo plural en la resolución de cada asunto, y borrando, con ello, la discrecionalidad y parcialidad que en algunos casos se ha acusado. Una integración colegiada favorecerá la materialización de los principios que orientan el sistema de justicia oral contradictorio.

La adecuación integral del marco constitucional y legal tiene como objetivo sentar las bases para que la PJF esté preparada para asumir el liderazgo al que está llamada, con el fin de reconocer y proteger la dignidad humana y garantizar de manera efectiva y eficiente el debido proceso y los derechos económicos, Ejes sociales, culturales y ambientales de la consolidación sustantiva de toda democracia.

No perdamos la oportunidad histórica de cuidar el bosque. Bienvenidos al diálogo integral.

Ricardo Monreal Es el coordinador de Morena en el Senado mexicano.

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