Santander, BBVA y Sabadell, entre los que tienen menor colchón de capital para afrontar una gran crisis |  Economía
José Manuel Campa, presidente de la EBA (Autoridad Bancaria Europea), en una imagen de archivo.
José Manuel Campa, presidente de la EBA (Autoridad Bancaria Europea), en una imagen de archivo. Pablo Monge

La Autoridad Bancaria Europea (EBA, en sus siglas en inglés) ha presentado este viernes los resultados de las pruebas de estrés a los 50 principales bancos de la zona euro después de que no se llevaran a cabo el año pasado debido a la pandemia. La revisión de este año ha sometido a los bancos a un escenario particularmente adverso, con la crisis del COVID continuando hasta 2023, con el fin de evaluar si tienen capital suficiente para soportar un hipotético contexto de recesión prolongada.

Los grandes bancos analizados representan el 70% del total de activos de la zona euro, y entre ellos hay cuatro españoles: Santander, BBVA, Sabadell y Bankinter. Todos han pasado la prueba de resistencia en todos los escenarios adversos. Pero los tres primeros han presentado niveles de capital CET 1 completamente cargado, de máxima calidad, por debajo del 10% en el escenario económico más estresado de los tres años, 2021, 2022 y 2023. No es la primera vez que la EBA advierte del bajo nivel de capital de las entidades españolas, ya que en 2020 también aparecieron en un informe con esta situación.

El Banco de España, a través de una nota, afirmó: «Los grupos bancarios españoles que han participado en ambos ejercicios muestran resistencia, con niveles de capital satisfactorios en el escenario adverso, a pesar de la mayor severidad de este escenario». Un total de 10 bancos europeos se encuentran en la misma situación que los españoles, aunque hay 17 que tienen al menos dos años con capital por debajo del 10%.

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Entre los españoles, Sabadell ha sido el más castigado, ya que fue la entidad más débil debido a los problemas que arrastró en 2019 y 2020, lo que le llevó a intentar una fusión con BBVA. Solo hay dos entidades con peores ratios que esta entidad, la italiana Monte Dei Paschi, que incluso termina sin capital en 2023, y la división europea de HSBC. La entidad que lidera César González-Bueno se ha quedado con el 7,45%, 6,89% y 6,54% en 2021, 2022 y 2023 respectivamente. Sin embargo, el banco ha sido autorizado a distribuir dividendos a partir de 2021. Los grandes alemanes, Deutsche Bank y Commerzbank también tienen bajos niveles de capital en caso de una crisis económica.

BBVA y Santander, entre el 8% y el 9%

BBVA es el segundo español con menor capitalización, sin tener en cuenta la venta de su filial en Estados Unidos, que ha reforzado mucho sus recursos propios. Así, la entidad que preside Carlos Torres presenta ratios del 8,79%, 8,71% y 8,69% en 2021, 2022 y 2023 respectivamente.

Santander alcanza mejores cifras, pero también por debajo del 10%. Tiene un 8,65%, 9,24% y 9,31% en 2021, 2022 y 2023. Finalmente, Bankinter, con una posición más cómoda, se sitúa en el 11,18%, 11,06% y 11,25% en los mismos tres años. CaixaBank no se incluye en la prueba porque su fusión se ha completado hace meses.

La EBA, presidida por el español José Manuel Campa, concluye que los bancos iniciaron el ejercicio con los índices de capital denominados CET 1 “más altos en comparación con las anteriores pruebas de resistencia europeas”. También explica que «el escenario para este año es muy severo (y más que el de 2018)» y que los resultados muestran un alto desgaste de capital en un escenario de crisis económica, que resta cerca de cinco puntos porcentuales «, pero los bancos terminan en el año por encima del 10% de la ratio CET1 de media ”.

Cajamar, el que más sufre y Kutxabank el más solvente

Al mismo tiempo que la EBA ha examinado a los grandes bancos, el BCE lo ha hecho con 51 bancos medianos de la zona euro. El resultado es que muestran una disminución promedio de capital de 6,8 puntos porcentuales del capital CET 1, la más alta calidad, y se mantienen en el 11,3%, desde un punto de partida del 18,1%, en el escenario adverso.

Este desgaste del capital social en una hipotética crisis es mayor que el experimentado por los grandes bancos. El BCE lo justifica porque las empresas medianas sufren más en tres rubros: “El margen de intermediación, los ingresos netos por comisiones y los ingresos de la cartera de negociación” en los tres años.

Entre las entidades españolas, la que peor resultado en el examen del BCE es Cajamar, ya que se mantendría con un nivel de capital por debajo del 8% entre 2021, 2022 y 2023 en el escenario adverso. El BCE no especifica la tasa exacta de caída. En el lado opuesto está Kutxabank, que sigue siendo el más solvente con un capital medio de entre el 11% y el 14% en la prueba. En la zona media se encuentran Ibercaja y Abanca, que se mantiene en un nivel del 8% al 11%.

Cajamar no es el único peso medio de la zona euro en esta situación. Un total de 11 bancos más también aparecen por debajo del 8% en algún momento de la prueba. Entre ellos se encuentran algunos griegos, HSBC Malta, el portugués Novo Banco, el Banco Internacional de Luxemburgo y el italiano Banca Carige.

Un escenario de crisis aguda

La EBA trabaja en coordinación con el Banco Central Europeo y otros órganos de supervisión para unificar criterios y como centro de datos. La agencia dice en el informe que en estas pruebas el margen de interés se erosiona más que en las de 2018. Este margen es el que obtienen prestando dinero menos lo que pagan por los depósitos. La autoridad afirma que los resultados también muestran dispersión entre bancos: «Los bancos más enfocados a actividades domésticas o con menor margen de interés muestran mayor agotamiento».

Según explica la EBA, se han elaborado dos escenarios como hipótesis, uno que se basa en las proyecciones que habían realizado los bancos centrales en diciembre de 2020, más benigno y otro que busca evaluar las consecuencias de una recesión continuada entre 2020 y 2023. Es decir, después de la caída del 6,9% del PIB en la eurozona el año pasado por el choque de COVID, la caída continuaría en 2021 (-1,5%), 2022 (-1,9%) y en 2023 (-0,2%). Paralelamente a esta caída acumulada de la actividad del 3,6% entre 2021 y 2023, la tasa de paro aumentaría 4,7 puntos porcentuales hasta el 12,1% y el precio de la acción se hundiría un 50%.

En esta ocasión, los resultados integrarán el impacto de posibles medidas de apoyo público para mitigar el efecto de la pandemia, como las garantías públicas. Todo esto servirá para evaluar las necesidades de capital de cada entidad en el contexto del Proceso de Revisión y Evaluación Supervisora ​​(SREP).

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