Tener dinero en casa: legal, sí, pero no seguro |  Mi dinero

Cada persona es libre de decidir si quiere mantener su dinero en casa en lugar de en el banco. Lo que popularmente se conoce como tener dinero en efectivo debajo del colchón es una práctica totalmente legal y no hay límites. Pero, además del riesgo que se corre en caso de robo o incendio en el hogar, pueden surgir problemas con autoridades fiscales en el momento en que se utilizan esos fondos, especialmente si las cantidades son elevadas. Y es que, si no se acredita o no se declara su origen legal, el fisco podrá considerar ese efectivo como una plusvalía injustificada y aplicar una multa.

“El problema no es sacar el dinero del banco y guardarlo en casa, sino reingresarlo más tarde. Si pasa muy poco tiempo, Hacienda probablemente crea que es el mismo dinero, pero si los fondos llevan demasiado tiempo fuera del circuito bancario, cuando se vuelvan a ingresar en una cuenta, Hacienda podría preguntar por su origen «, dijeron. explica desde el portal Financial HelpMyCash.

Si todo está en orden, técnicamente no debería haber ningún problema. Sin embargo, insisten desde HelpMyCash, «la Administración no tiene por qué saber que el dinero depositado hoy en el banco es el mismo que se retiró de la cuenta hace mucho tiempo, ya sean cinco o diez años». Puede comprender que se trata de un premio o dinero heredado que aún no ha sido gravado. Desde la Dirección General de Tributos señalan que «el consumidor tendrá que poder demostrar de dónde viene el dinero».

Así, es recomendable conservar todos los documentos que ayuden a aclarar cualquier requerimiento por parte de la Agencia Tributaria, como extractos, comprobante de devoluciones, copia de nómina …

El consumidor debe poder demostrar de dónde proviene el efectivo

Por otro lado, con el dinero inmovilizado en casa, no solo dejas de ganar intereses, sino que pierdes poder adquisitivo por efecto de la inflación. “Ninguna caja fuerte puede combatir la inflación. Si nuestro dinero no crece al mismo ritmo que la inflación, seremos cada vez más pobres ”, afirman desde el portal financiero HelpMyCash. Los expertos aconsejan reservar una cantidad para tener un fondo de emergencia con el que afrontar posibles imprevistos e invertir el resto del ahorro para generar rentabilidad.

Según estudios del Banco Central Europeo, la crisis del coronavirus ha aumentado el ahorro de efectivo de los ciudadanos europeos. La demanda de billetes ha ido aumentando progresivamente desde 2007 y con la pandemia ha vuelto a aumentar. A finales de 2020 había en circulación billetes de euro por valor de 1.435 billones de euros, un 11% más que en el tramo final de 2019.

En este contexto, y para fortalecer la lucha contra fraude fiscal, el gobierno español ha endurecido los límites de las operaciones en efectivo. La nueva normativa busca combatir las prácticas elusivas en el ámbito fiscal y, entre otras medidas, rebaja el límite general de pagos en efectivo cuando una de las partes es una empresa o un autónomo, que desde 2012 se fijó en 2.500 euros, a 1.000 euros. El Ejecutivo ha advertido que esta cifra irá disminuyendo paulatinamente. Además, el límite de pago en efectivo se reduce de 15.000 a 10.000 euros en el caso de personas físicas con domicilio fiscal fuera de España.

Los expertos aconsejan tener un fondo de emergencia e invertir el resto

Para Ricardo García-Borregón, abogado del departamento de derecho tributario de Ashurst, «aunque tener efectivo en casa es legal, eso no significa que las transacciones en efectivo estén fuera del marco tributario». Recuerde que cualquier ingreso obtenido por personas o entidades residentes está sujeto al impuesto sobre la renta de las personas físicas o al impuesto de sociedades, independientemente de que se reciba en efectivo o de cualquier otra forma.

García-Borregón destaca que «aunque pueda parecer que la caja está fuera del ámbito de control de Hacienda, esta es una de las áreas en las que la Administración centra sus esfuerzos investigativos». Explica que la Agencia Tributaria considera que los pagos en efectivo suelen estar estrechamente vinculados a la economía sumergida. Para ello, Hacienda dispone de numerosas fuentes de información. Por ejemplo, las entidades de crédito están obligadas a informar periódicamente los depósitos, retiros de fondos y cobros de efectivo por importes superiores a 3.000 euros.

comisiones bancarias

El banco ha incrementado el cobro de comisiones por cuentas de forma generalizada en el último año. Para evitar gastos, que en BBVA son de hasta 160 euros anuales y en el caso de Santander y CaixaBank llegan hasta los 240 euros anuales, se deben cumplir ciertos requisitos de vinculación (la entidad que preside Ana Patricia Botín los ha aligerado recientemente) . Las entidades suelen ofrecer cuentas alternativas gratuitas y, en cualquier caso, el cliente siempre puede cambiar de banco. ING, Openbank, Imagin, Abanca y neobancos como MyInvestor mercado cuentas sin comisiones o poca conexión para evitarlas.

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