Trago largo por el tequila mexicano |  Negocio
Un hombre corta una planta de agave para extraer la piña que se usa para hacer tequila en Jalisco el 23 de julio.
Un hombre corta una planta de agave para extraer la piña que se usa para hacer tequila en Jalisco el 23 de julio.ULISES RUIZ / AFP a través de Getty Images

«Si quieres beber tequila, prepara sal y limón …». El ritual de desenvainar el salero, rebanar los cítricos y levantar el codo para ver el fondo de la toma parece sacado de películas y series de televisión, pero tiene su razón de ser. Hace varias décadas, cuando la bebida hecha a base de agave no era tan popular, había que meterse algo en la boca que pudiera distraer las papilas gustativas antes de ingerirla. “Fue muy fuerte, con un paso difícil por la boca”, dice Víctor Martínez, experto de Casa Sauza, uno de los grandes productores de México. A lo largo de los años, el elixir ha ganado versatilidad, calidad y fama internacional (principalmente en Estados Unidos). Hoy está encantado.

Más información

«La industria atraviesa un momento histórico», dice Ramón González, director general del Consejo Regulador del Tequila (CRT). La producción alcanzó los 374 millones de litros en 2020 (un 6,3% más que en 2019). Mientras que las exportaciones acumulaban su undécimo año consecutivo en alza con 286 millones de litros, con un valor de 2.000 millones de dólares (unos 1.700 millones de euros) que entraron por las fronteras mexicanas durante el pasado año, en medio de la crisis sanitaria. El elixir, que en su país de origen suele tomarse solo, en pequeños sorbos y en ocasiones acompañado de un sangriento (un aperitivo elaborado con tomate, algunos cítricos y especias), se vende a más de 120 países de todo el mundo. Pero es en la primera economía del mundo donde ha hecho mella.

Estados Unidos absorbe nueve litros de cada 10 que se exportan, 61 veces más que Alemania, segundo destino más importante en el exterior, y 90 veces más que España, tercer mercado. Se ha convertido en una de las bebidas alcohólicas más populares en Estados Unidos en los últimos 20 años, destaca un análisis del banco inglés Barclays. “El país es un gran consumidor y sigue experimentando un crecimiento acelerado”, dice Luis Félix Fernández, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Tequila (CNIT). “Hay una gran dependencia de la economía estadounidense y es un gran desafío a resolver…, hay que diversificar”, destaca González. Actualmente, los productores de tequila (cuya denominación de origen se remonta a 1974 y abarca todo el estado de Jalisco y 56 municipios de Michoacán, Nayarit, Tamaulipas y Guanajuato) están explorando países como Rusia, China, Japón o Turquía, donde se abren paso. incipientemente.

“El boom parece imparable”, subraya con cierta preocupación Salvador Rosales, gerente de producción de Tequila Cascahuin. Este pequeño fabricante destaca el precio de la materia prima: el agave Tequila Weber Azul, cuyo costo se ha multiplicado por cinco desde 2015, según cifras del Grupo Consultor del Mercado Agrícola (GCMA). La alta demanda de la última década -que llevó al mercado de valores al mayor productor mundial, José Cuervo, en 2017- se ha mezclado con una disminución de la superficie sembrada, provocada por el acelerado proceso de jima (cortar y tostar las hojas de la planta para crear el destilado). Actualmente, el kilo de la planta (que necesita entre seis y ocho años para madurar) oscila entre 24 y 26 pesos (menos de un céntimo de euro). Incluso llegó a estar por encima de los 31 pesos, una cifra nunca antes vista.

Sin embargo, la disminución de la superficie plantada será de corta duración. Muchos agricultores, atraídos por el éxito en la demanda de la bebida, ya dejaron de lado las plantaciones de maíz y otros cultivos para dedicarse al agave, explica Juan Carlos Anaya, director de GCMA. El número de agricultores ha aumentado de 5.500 a 19.000 en solo cuatro años, dice el Consejo Estatal de Agave de Jalisco. Lejos de ser un incentivo, este hecho podría generar una sobreproducción cuando sus plantas alcancen la madurez, lo que en el futuro desencadenaría una caída de precios y una crisis para el campo mexicano. «No vemos ese escenario», argumenta el representante del CRT. «La industria tiene la capacidad y la necesidad de llevar todo el producto al mercado». La previsión es que la tasa de crecimiento del sector (con una tasa media anual del 6,5%) continuará en la próxima década. Las esperanzas de los productores de tequila son que los consumidores demanden más productos 100% de agave (cuyo único ingrediente es el jugo extraído de la piña de agave caramelizado que pasa por un proceso de fermentación y destilación), frente a otros que requieren un porcentaje menor. y se mezclan con otros azúcares.

También creen que la recuperación económica mundial les dará un nuevo impulso. “Debido al escenario de crisis de salud, muchos mercados importantes se vieron afectados”, dice Fernández, del CNIT. “Se cerraron restaurantes y bares, y estos son centros de consumo donde las marcas tienen más presencia y, por lo tanto, registran mayores ventas”, agrega. A esto se suma la buena reputación que se ha forjado la industria. «El tequila se percibe cada vez más como una bebida glamorosa con una exposición cada vez mayor a personas adineradas», destaca el análisis de Barclays. No es de extrañar que muchas celebrities hayan apostado por su propia marca. Desde el ex jugador de baloncesto Michael Jordan (con Cincoro) hasta George Clooney (con Casamigos, que luego vendería a la multinacional Diageo por 1.000 millones de dólares) han probado las mieles del elixir mexicano.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *