US Open 2021: De Raducanu a Leylah, las 'chicas' al poder |  Deportes

Sin los atractivos de Nadal, Federer o Serena Williams, hubo quienes asumieron un US Open plano y sin demasiadas especias, cuando el tenis, torneo en sí y torneo también, insiste en demostrar que sigue y seguirá dando historias extraordinarias. Está Novak Djokovic y la posibilidad de cerrar el Grand Slam con su 21 major, pero el de este torneo que encabeza la última recta lo ha escrito en el camino un trío de jóvenes. Marcador de posición de Carlitos Alcaraz y especialmente los dos chicas esa estrella en el cartel definitivo en la caja femenina. Se trata de la británica Emma Raducanu, de 18 años, y la canadiense Leylah Fernandez, de 19. Apeadas Maria Sakkari (6-1 y 6-4) y Aryna Sabalenka (7-6 (3), 4-6 y 6-4) , respectivamente, merecen ser el centro de atención.

Más información

Las dos figuras compartirán este sábado (10:00, Eurosport) la final más joven de Nueva York desde que disputaron Serena Williams y Martina Hingis en 1999, con 17 años el primero y 18 el segundo. Ambos subrayan la juventud y el multiculturalismo, la volatilidad y los fascinantes giros y vueltas del circuito femenino. De repente, te a ti por el título entre el 150 y el 73 del mundo. Los dos llegan con todo el mérito, bailando como si fueran los veteranos y sus rivales, agotados y nerviosos, los novatos cuyo brazo se pone rígido cuando las cosas se calientan y la situación exige frialdad. Los dos compiten sin miedo, y Sakkari y Sabalenka los sufren.

Raducanu tiene esa virtud de tocar como si aquí no pasara nada, de dictar con el revés y rematar el punto como si fuera cosiendo y cantando. Así que en cuanto a Sakkari, desaparecen tres opciones para romper el servicio en los dos primeros turnos al resto del griego, ella pone el directo y ataca. La Helena resiste en el segundo cuarto, pero se le escapa otra oportunidad de oro -también se quedó a las puertas de la final de este año en Roland Garros- y la británica, de padre rumano, madre china y nacida en Toronto, cierra en 1h 24m y se convierte en el primer jugador de la historia, hombre o mujer, en desembarcar en la ronda final habiendo partido de la fase anterior.

Raducanu lo hace sin ceder un solo set y deslumbrante, convirtiéndose además en el finalista más joven en un Grand Slam desde que Maria Sharapova accedió y ganó el Wimbledon en 2004, y el más joven en el US Open desde 99; Luego, por supuesto, Serena. Lanzó señales hace un par de meses en Wimbledon, cuando asistió como invitada y avanzó a través de los octavos, y se reafirma en Flushing Meadows. Para recordar: hasta la irrupción en Wimbledon no había jugado ni un solo partido y estaba arrodillado en las aulas de Economía. En menos de tres meses ha ascendido 306 puestos en el clasificación, en el que es prácticamente el 32º.

Antes de las 2h 21, pero aun así a Leylah todavía le queda gasolina para seguir jugando dos horas más si es necesario. No es el caso. Con 5-4 a su favor, maquina en la silla mientras su pie derecho rebota a mil por hora contra el suelo, en un tic que no refleja nerviosismo sino concentración, hambre, ganas de comerse el mundo. Ha llevado a Sabalenka al peor escenario, el de la desesperación, y el bielorruso acaba derritiéndose: dos dobles faltas en ese último partido y dos errores grotescos. En consecuencia, el rotura en blanco. El éxtasis de la central.

Con tan solo 19 años, Fernández sigue los pasos de su compatriota Bianca Andreescu, que hace dos años llegó a la final de la importante New Yorker, luego venciendo a Serena.

«No tengo ni idea de cómo lo he hecho», dice en el parlamento a pie de pista, emocionada tras un ejercicio de aguante y coraje en el que no ha parpadeado. Todo lo contrario de Sabalenka, tan ambiciosa y agresiva como revolucionada. El segundo del mundo se desmorona cuando lo ve hacer lo que hace, por mucho que rompa la pelota en cada golpe, su rival llega a todos y los devuelve a todos. Fernández, hija de un ecuatoriano y una filipina, y nacida en Montreal, es pura coordinación, agilidad de piernas, como una hormiga atómica.

Su respuesta triunfa y la bielorrusa (23 años) paga la apuesta radical que siempre hace: más errores (52, por 29 del rival) que aciertos (45). Es decir, Leylah sigue volando en Nueva York cuando solo ha jugado seis majors y su techo era la tercera ronda que alcanzó en París el año pasado. «Es una inspiración, mi padre siempre lo usó como ejemplo», dice en referencia al exjugador de baloncesto Steve Nash, base histórica de los Suns y Lakers, quien lo aplaude desde el caja, donde su madre, su hermana y su fisioterapeuta también dejan las palmas de sus manos, orgullosas. No es para menos. Fernández es el punto débil de la grada esta edición, y su logro apunta a una cierta Serena.

El canadiense es el primer tenista en vencer a tres top-5 (Sabalenka, Naomi Osaka y Elina Svitolina) en Nueva York desde que la estadounidense lo consiguió hace 22 años, en 1999; También es el primero en hacerlo en un Grand Slam desde que la norteamericana derrotó a Petra Kvitova, Victoria Azarenka y Agnieszka Radwanska en Wimbledon 2012.

Puedes seguir a EL PAÍS DEPORTES en Facebook y Gorjeoo regístrate aquí para recibir nuestro boletín semanal.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *