Abrir una cuenta bancaria desde un teléfono, realizar una transferencia sin visitar una sucursal o validar una operación mediante herramientas digitales son acciones que forman parte de una nueva rutina financiera. La adopción de estos servicios no ocurre únicamente porque existan nuevas tecnologías; también depende de que las plataformas sean capaces de ofrecer una experiencia sencilla, segura y útil para las necesidades cotidianas.Los resultados conseguidos por Grupo Ficohsa a lo largo de 2025 en Honduras reflejan la aceleración de esta transformación. A raíz de la presentación de una nueva aplicación móvil en el mes de mayo, los usuarios activos en…
Andorra, con una población de alrededor de 77.000 habitantes y una economía con renta per cápita elevada, enfrenta el reto y la oportunidad de garantizar servicios públicos y privados inclusivos. La responsabilidad social empresarial (RSE) en este contexto se convierte en un motor para transformar infraestructuras, procesos digitales y prácticas de atención en favor de la accesibilidad universal y de una atención más cercana y personalizada a la ciudadanía.Antecedentes y prioridadesTerritorio y demografía: la orografía montañosa y la dispersión de núcleos urbanos obligan a diseñar soluciones adaptadas al medio, priorizando la movilidad accesible y la atención domiciliaria para población mayor…
1. Islandia: el estándar más estricto del mundoIslandia es reconocida como uno de los países más avanzados en materia de igualdad salarial entre hombres y mujeres. En 2018 implementó una ley que obliga a las empresas y organismos públicos con más de 25 empleados a demostrar, mediante certificaciones oficiales, que pagan salarios iguales por trabajos de igual valor.El sistema islandés no se limita a prohibir la discriminación, sino que exige pruebas documentadas. Las empresas deben obtener una certificación gubernamental que verifique que sus estructuras salariales cumplen con criterios objetivos. Las multas pueden aplicarse de manera diaria hasta que se corrijan…
La responsabilidad social empresarial (RSE) en México está llegando a ser un componente clave para transformar la movilidad urbana. Más allá de donaciones puntuales, las empresas integran estrategias que reducen emisiones, fomentan el uso de medios no motorizados y mejoran la seguridad vial para peatones. Estas acciones generan beneficios ambientales, sociales y económicos: menores costos por siniestros, mayor productividad laboral y mejor imagen corporativa que atrae talento y clientes.Contexto y desafíosMéxico se enfrenta a importantes desafíos estructurales en materia de movilidad: el predominio de los automóviles particulares, una infraestructura deficiente para peatones y ciclistas, y un elevado índice de accidentes…
